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Updated: 2 hours 52 min ago

Los diputados coinciden con los obispos en aprobar por unanimidad la admisión de Cuba

Thu, 07/12/2018 - 4:48am

La presidente de la Cámara de Diputados, Rda Gay Clark Jennings, le da la bienvenida el 11 de julio a la obispa de Cuba, Griselda Delgado del Carpio, y a la Iglesia Episcopal de Cuba, en la Iglesia Episcopal. El Rdo. Gerardo Lojildes, esposo de Delgado, sostiene una bandera de EE.UU., y Mayelin Aqueda, presidente de las Mujeres Episcopales de Cuba, sostiene una bandera cubana. Foto de Lynette Wilson/ENS.

[Episcopal News Service – Austin, Texas] “Bienvenidos a casa”, dijo la presidente de la Cámara de Diputados, Rda. Gay Clark Jennings, luego de que los diputados aprobaran por unanimidad coincidir con la Cámara de Obispos y admitir a la Iglesia Episcopal de Cuba como una diócesis.

Luego [del período] de testimonios, que se redujo porque nadie firmó para testificar en contra de admitir la diócesis, Jennings pidió un momento de silencio antes de la histórica votación. La Diócesis de Cuba va a ser parte de la II Provincia, que incluye diócesis de Nueva York y Nueva Jersey en Estados Unidos, así como Haití y las Islas Vírgenes.

Inmediatamente después de la votación en la Cámara de Obispos el 10 de julio, la obispa de Cuba, Griselda Delgado del Carpio, se sentó en la Cámara de Obispos. Inmediatamente después de la votación del 11 de julio, el Rdo Gerardo Lojildes, que además de su ministerio supervisa la construcción del Campamento Blankingship en Cuba, y Mayelin Aqueda, presidente de las Mujeres Episcopales en Cuba, ocuparon sus asientos como diputados entre las diócesis de Venezuela y Puerto Rico.

Luego de la votación y de una prolongada ovación de pie, Jennings invitó a Delgado a hablarle a la Cámara. “Ahora mismo siento que el Espíritu Santo está soplando en toda esta Convención y que se está moviendo: está moviéndose aquí para todos nosotros, para que trabajemos con él en este mundo tan difícil, para estar seguros de que respondemos a las necesidades de este mundo”, dijo Delgado en español a través de un intérprete.

“Nos reunimos así en convención, para poner nuestra familia en orden; eso es lo que hay detrás. Y esto se hace para que podamos acoger a todos”

Más noticias de las decisiones de la 79ª. Convención General para admitir a la Iglesia Episcopal de Cuba como una diócesis vinculada a la II Provincia se encuentran aquí.

– Lynette Wilson es reportera y jefa de redacción de Episcopal News Service. Traducción de Vicente Echerri.

Los obispos aprueban por unanimidad admitir a Cuba como diócesis

Thu, 07/12/2018 - 4:44am

El Obispo primado Michael Curry y el Obispo Gray-Reeves, de la Diócesis de El Camino Real, felicitan a la obispa de Cuba, María Griselda. Luego de que la Cámara de Obispos aprobara por unanimidad el 10 de julio recibir nuevamente a Cuba en la Iglesia Episcopal. Foto de David Paulsen/ENS.

[Episcopal News Service – Austin, Texas] La Cámara de Obispos de la Iglesia Episcopal aprobó por unanimidad el 10 de julio admitir —o readmitir, realmente— a la Iglesia Episcopal de Cuba como una diócesis de la Iglesia Episcopal. La Diócesis de Cuba formará parte de la II Provincia.

“Siento el soplo del Espíritu Santo. Gracias a todos por el apoyo ahora, pero realmente por el apoyo de todos estos años”, dijo la obispa de Cuba Griselda Delgado del Carpio en español a través de un intérprete. Ella dedicó un momento a recordar las generaciones pasadas que habían anhelado la reunificación, “aquellos que sufrieron pero siempre esperaron regresar a la Iglesia”.

Delgado recibió una ovación de pie, y compartió muchos abrazos al tiempo que el obispo primado Michael Curry le pedía que se sentara en la mesa No. 7.

La reunificación se demoró en llegar. En respuesta a la geopolítica de la época, la Cámara de Obispos aprobó en 1966 separarse unilateralmente de la Iglesia Episcopal de Cuba.

Jose McLoughlin, obispo de Carolina del Norte Occidental, escolta ala obispa de Cuba, Griselda Delgada del Carpio, hasta el frente de la Cámara de Obispos luego de la votación para readmitir a la Diócesis de Cuba. Foto de David Paulsen/ENS.

La Cámara de Obispos “apuñaló a Cuba en el corazón” y ella se negó a morir”, dijo Leo Frade, obispo jubilado de la Florida, un Cubano que tenía 23 años cuando la Cámara aprobó la expulsión de Cuba.

“La Cámara de Diputados no hizo nada, la Cámara de Obispos actúo… fue una acción inconstitucional de la Cámara de Obispos que no tenía ninguna autoridad para expulsarnos”, dijo lloroso Frade. “Como cubanos, los cubanos rehusamos morir. La realidad es que la Iglesia de Cuba sigue viva y pertenece aquí”.

Al comienzo de la 79ª. Convención General, el Comité de la Iglesia Episcopal en Cuba se enfrentó con cuestiones constitucionales y canónicas respecto a si la Convención podía decidir ahora admitir a Cuba, o si exigiría que se hiciera un cambio constitucional luego de dos convenciones consecutivas.

Al final, la Convención decidió de manera semejante a como lo hizo en 2003 cuando readmitió a la Diócesis de Puerto Rico en la Iglesia Episcopal. La Diócesis de Puerto Rico había sido desde 1979 una diócesis extraprovincial sujeta a la autoridad de la IX Provincia. En la década del setenta, se esperaba que Puerto Rico, Cuba y otras diócesis del Caribe llegarían a formar una nueva provincia de por sí, aunque eso nunca llegó a suceder.

La Iglesia Episcopal de Cuba, anteriormente un distrito misionero, ha funcionado como una diócesis autónoma de la Comunión Anglicana bajo la autoridad del Consejo Metropolitano de Cuba desde que se separó de la Iglesia Episcopal en EE.UU. en 1967.

El obispo de Nueva Jersey,  William Stokes (“Chip”), presidente del Comité de la Iglesia Episcopal en Cuba, le imprimió un sentido de urgencia en [la Cámara de] Obispos para que aprobara la Resolución A238 tal como había sido enmendada.

“El gobierno de Cuba es a veces menos estricto hacia las iglesias”, dijo, añadiendo que las políticas de EE.UU. son impredecibles.

La [Resolución] A238 establece las condiciones de la reunificación; que ahora pasa a la Cámara de Diputados.

La Cámara de Obispos tomó su decisión en 1966 en respuesta a los efectos de la revolución cubana y la reacción de Estados Unidos. La revolución cubana, liderada por Fidel Castro, comenzó en 1953 y duró hasta que el presidente Fulgencio Batista fue expulsado del poder en 1959. El gobierno autoritario y anticomunista de Batista fue reemplazado por un estado socialista, el cual se alineó en 1965 con el Partido Comunista.

En 1961, [el gobierno] había cerrado y expropiado las escuelas episcopales en Cuba y muchos clérigos y sus familias se vieron desplazados. Algunos permanecieron en Cuba; otros regresaron o emigraron a Estados Unidos. Algunos clérigos que se quedaron en Cuba fueron encarcelados, ejecutados o desaparecieron. [Algunos] edificios de la Iglesia se cerraron y quedaron abandonados. La Iglesia se polarizó políticamente, [con el consiguiente] sufrimiento de sus clérigos y líderes laicos. Pero la Iglesia continúo en las salas de las abuelas, que celebraban oficios de oración y estudios bíblicos en sus casas. A través de ellas se transmitió una historia de dolor y de fe.

La Iglesia Episcopal de Cuba remonta sus orígenes a una presencia anglicana a partir de 1901. En la actualidad hay unas 46 congregaciones y misiones que atienden a unos 10.000 miembros y a más amplias comunidades. Durante los años sesenta, el gobierno de Castro comenzó a perseguir la religión, encarcelando a líderes religiosos y creyentes, y no fue hasta que el papa Juan Pablo II visitó Cuba en 1998, la primera visita de un papa a la isla, que el gobierno comenzó a mostrarse más tolerante en materia de religión.

– Lynette Wilson es reportera y jefa de redacción de Episcopal News Service.

Marriage rites resolution heading back to House of Deputies

Wed, 07/11/2018 - 9:08pm

[Episcopal News Service – Austin, Texas] The House of Bishops made a “technical amendment” before approving a resolution meant to give all Episcopalians the ability to be married by their priests in their home churches.

Full ENS coverage of the 79th meeting of General Convention is available here.

The House of Deputies, which had overwhelmingly approved a heavily amended version of Resolution B012 on July 9, now must reconsider the resolution and debate the amendment. General Convention resolutions must be adopted by both houses with the same texts.

The bishops’ amendment does not change B012’s goal of giving full access to two trial-use marriage rites for same-sex and opposite-sex couples approved by the 2015 meeting of General Convention (via Resolution A054). B012 began in response to Resolution A085 from General Convention’s Task Force on the Study of Marriage, which was proposed in part to give a way for Episcopalians to use the rites in eight dioceses of the church’s 101 domestic dioceses in which the diocesan bishop refuses to authorize use of the trial-use marriage rites.

Resolution A054-2015 said that clergy could only use the rites under the direction of their bishop. The original version of B012 would have required bishops who would not authorize the rights to allow any congregations to receive Delegated Episcopal Pastoral Oversight (DEPO) from another bishop who would provide access to the liturgies.

Deputies agreed to a version of B012 that took away the DEPO option and placed the decision-making power for using the rites with rectors or other clergy in charge of congregations. The bishops’ amendment comes in the seventh resolve of the resolution and adds the words “provided that nothing in this resolve narrows the authority of the rector or priest-in-charge (Canon III.9.6(a)).”

Chicago Bishop Jeff Lee said the addition was made “simply to make clear as we can that this resolution is not in conflict with the provisions of the ministry canons of the church regarding the authority of rector or priest in charge of congregations. It’s a very, in some ways, technical amendment, but we thought it was important in consultation with the chancellors to add it.”

(Canon III.9.6(a) begins on page 93 here.)

In the debate that followed, the amendment was left behind as 12 of the 13 bishops who rose to speak supported passage of the resolution. Some were adamant in their support, some were reluctant in their support for sometimes opposing reasons while Albany Bishop William Love was adamant in his opposition.

Western New York Bishop Bill Franklin said he supported the resolution “because it moves us another step away from the situation of separate but equal to which we have often consigned our LGBTQ sisters and brothers.”

Rhode Island Bishop Nick Knisely, one of the three bishops who offered the original B012, said even the heavily amended form of the resolution that came from deputies still gives the bishops who will not authorize the use of the rites a way to feel “fully a part of this church.” Moreover, he said, much of the testimony in legislative committee hearings portrayed the resolution as “a way forward. I don’t think this is a permanent a way forward, but this buys us time.”

New York Assistant Bishop Mary Glasspool speaks to her colleagues in the House of Bishops July 11 during their debate on Resolution B012. Photo: Mary Frances SChjonberg/Episcopal News Service

Time, he said, could allow the church to do what the previous speaker said ought to happen. “I don’t think we have unwrapped the gift of gay and lesbian relationships and really celebrated them,” said New York Assistant Bishop Mary Glasspool. “It’s time not only to support marriage equality, but to honor the gift that many of my brothers and sisters are.” Their partnerships ought to be celebrated “the way we celebrate other partnerships in this church.”

Bishop Dan Martins of Springfield, one of the eight bishops who will not authorize the rites, said he would support B012 and was “immensely and seriously grateful” for its compromise. That said, Martin told the house he was “taking my gratitude with a side of Valium because I am deeply concerned” that removing the bishop’s ability to act as the chief liturgical officer and “chief teacher” in the diocese will begin to “erode the sacramental relationship between a bishop and a diocese.”

Bishops were limited to two minutes at the microphone. However, Love of Albany spoke for nearly 10 minutes, despite being told that he was exceeding his time. He said the passage of B012 would put him in the awkward position of violating parts of his ordination vows.

“There has been a lot of discussion as we have struggled with this issue over the past several years on whether or not sexual intimacy within that of a same-sex couple was appropriate,” he said. “There are many in this church who have proclaimed that it is and that this is a new thing that the Holy Spirit is revealing and that the Episcopal Church is being prophetic in putting this forward and ultimately the rest of the body of Christ will come to understand that.”

“I don’t believe, presiding bishop, that that’s necessarily true.”

Love added that the church has listened to people’s personal experiences and “to feelings, their emotions, but we have not had an honest look at, sir, at what God has said about this issue and how best to help people who find themselves in same-sex relationships.”

Idaho Bishop Brian Thom, who served on the Task Force for the Study of Marriage and the committee that reviewed the resolutions, said he supported the resolution with reservations. “The strongest message we received was not about ecclesiology,” he said.

“The most pastoral thing that was being asked for and, for me that most valuable, was that folks just wanted to be married at home,” he said, referring to situation where bishops tell same-sex couples they must go to a different diocese and be married by a priest who is a stranger to them.

“I’m convinced by that,” he said. “My heart breaks for those folks who have not been able to do that, but now they can, and rectors and bishops have a space.”

“This is the right move that allows us all to go forward and, while I feel I have thrown with my votes for B012 my LGBT brothers and sisters under the bus, there is now a way forward for them to be married where they want to be married — at home. And all of you who have stood at an altar before a couple like that know how important that is. So, for them, I am going to vote in favor of this.”

The resolution passed on a voice vote with a handful of noes.

– The Rev. Mary Frances Schjonberg is the Episcopal News Service’s senior editor and reporter.

Deputies agree with bishops on new plan for liturgical and prayer book revision

Wed, 07/11/2018 - 8:07pm

[Episcopal News Service – Austin, Texas] In an overwhelming voice vote, the House of Deputies on July 11 concurred with a plan for liturgical and Prayer Book revision that had been adopted by the House of Bishops the day before.

This sets the stage for creation of new liturgical texts to respond to the needs of Episcopalians across the church while continuing to use the Book of Common Prayer that was adopted in 1979.

Resolution A068 originally called for the start of a process that would lead to a fully revised prayer book in 2030. The bishops instead adopted a plan for “liturgical and prayer book revision for the future of God’s mission through the Episcopal branch of the Jesus movement.”

The bishops’ amended resolution calls for bishops to engage worshipping communities in their dioceses in experimentation and creation of alternative liturgical texts and they will submit them to a new Task Force on Liturgical and Prayer Book Revision to be appointed by the presiding bishop and the president of the House of Deputies.

It also says that liturgical revision will utilize inclusive and expansive language and imagery for humanity and divinity, and will incorporate understanding, appreciation and care of God’s creation.

The Rev. Sam Candler, deputy from Atlanta and one of the chairs of the committee that considered the original version of A068, asked the House of Deputies to concur with the action of the House of Bishops. He acknowledged that doing so would not give deputies everything they had wanted when they had voted on July 7 for expanded prayer book revision in the original A068.

Candler said that deputies were proud to have sent a “strong and vigorous resolution on revision of the Book of Common Prayer” to the House of Bishops and that they “heard us and responded with a process for prayer book and liturgical revision.” Concurring with the bishops would “move the process forward,” he said. “The church is always reforming,” he added. “Our prayer is always reforming. We are excited to be part of that.”

One line in the bishop’s proposal prompted questions in the House of Deputies. The resolution “memorializes” the 1979 Book of Common Prayer “as a prayer book of the church preserving the psalter, liturgies, the Lambeth Quadrilateral, Historic Documents, and [its] trinitarian formularies.”

Deputies asked what was meant by the word memorialize. Candler said the word didn’t appear in the rules of General Convention or the House of Deputies, so he was relying on a dictionary definition that means “to commemorate.” He added, “I trust it is a word that commemorates what the Book of Common Prayer is.”

– Melodie Woerman is director of communications for the Diocese of Kansas and is a member of the ENS General Convention reporting team.

On the ‘Front Line’ of the Jesus Movement

Wed, 07/11/2018 - 7:03pm

Representing Navy, Army and Air Force Chaplains Corps, these military chaplains care for the spiritual needs of those who serve in their respective branches of the military. Pictured from left: Paul Minor, Army; William Alford, Navy; Jen Pilat, Navy chaplain candidate; Carl Wright, bishop suffragan for the armed services and federal ministries, Air Force, retired; Aaron Davis, Army; Leslie Nuñez Steffensen, canon to Bishop Wright and former Navy officer; Andrea Baker, Army; Aristotle Rivera, Air Force. Photo: Brian Baker

[Episcopal News Service – Austin, Texas] Ask the Rt. Rev. Carl W. Wright, bishop suffragan for the Armed Forces and Federal Ministries, about the military chaplains he shepherds, and he will tell you, “Our chaplains are on the front lines of the Jesus Movement – we are the original missionaries!”

Wright served as a chaplain in the Air Force for 20 years. Now he heads the office that oversees chaplaincy programs for all branches of the military (active, reserve and National Guard), veterans hospitals, federal prisons, Civil Air Patrol, and the chaplain candidate program, as well as the Distinguished Faith Group Leader program for lay and ordained ministry.

Zac’s Story


The black Labrador retriever seen padding around the 79th General Convention was trained as a PTSD service dog by a male inmate in the Puppies Behind Bars program. In 2014 Zac joined Chaplain Maj. Andrea Baker’s chaplain ministry in Afghanistan and is now “as much a chaplain to me as I am to others.” Zac’s presence “facilitates conversations,” said Baker, and helps her recharge.

While Zac is Baker’s partner in ministry, it is his namesake’s story that bears witness. Airman 1st Class Zachary Cuddeback, 21, was killed in action in Germany in 2011. Baker named her partner Zac in Cuddeback’s honor. In 2017 Baker was stationed at U.S. Army Garrison Stuttgart, Germany, when she and dog Zac met Robert Cuddeback at the annual run for Zac at Ramstein Air Base. There’s more. Baker was called upon to perform the dignified transfer of remains, which is done at the airplane on the airstrip. The bus that took Baker to the plane was named for Zac Cuddeback.

Chaplain Maj. Andrea Baker, a priest and chaplain recruiter for the U.S. Army said, “This military is a diverse environment and ultimately it’s an environment in which you have to have implicit trust in one another. Even if you disagree with someone’s opinion, you still trust they have your back. It’s a great place to be an Episcopal priest.”

The work chaplains do is highly valued and an integral part of military life. Col. Vicki Wyan, U.S. Army, retired, served for 40 years in both active and reserve units. “All the chaplains I ever met, whether in theater or stateside, were people dedicated to serving the needs of those who serve,” Wyan said. “So much of what they do is intangible; it helps those who are doing the heavy lifting – the soldiers, officers and their families – through the day-to-day life of being in the service.”

Baker agrees that chaplains, much like those in military medical and dental units, serve a critical supporting role. “You can be a pacifist [and be a chaplain]. We do not carry weapons. I can do this ethically because we need service members who are grounded and who have the support they need when they need it.” Baker explained that chaplains are part of a Unit Ministry Team; they do not work alone. In the Army the chaplain works with a Religious Affairs Specialist or non-commissioned officer who is the “soldier.”

Navy chaplain William Alford, who also serves as rector of St. James’ Church, Parkton, Maryland, says that becoming a chaplain was a life-long ambition. “I finally got to the place where all the stars aligned, and the governor of Ohio gave me a waiver so I could serve [in the Navy] again,” Alford said. “The interaction with ships’ personnel is rewarding. A chaplain’s mission is fairly similar to that of a parish priest in that sailors and officers have issues the same as parishioners,” Alford said.

Being a rector and a chaplain offers the opportunity to raise awareness of the ministry. Chaplain Paul Minor is a member of the Massachusetts National Guard and co-rector of All Saints’ Church, Belmont, Massachusetts. Minor said, “I show up in my dress uniform at diocesan convention to remind people that we have chaplains doing this work. Some people like it; some people struggle with it. There are a lot of similarities in both worlds and I enjoy them both.”

An Air Force chaplain recruiter stationed at Randolph Air Force Base, San Antonio, Chaplain Hank Hahn has a directive from the chief of chaplains to “pay attention to denominations like the Episcopal Church that are underrepresented in the Air Force Chaplain Corps.” Hahn is a Presbyterian priest who “has been to lots of General Conventions, and this one has been very impressive. Everyone is warm and fun-loving; it’s been a great time.”

Baker says that the Army is also seeking diversity in its Chaplains Corps. Mandates such as the “combat exclusion policy,” which allows for women to serve in every capacity, increases the need for representation of women in the corps. Only a “handful” of women chaplains currently serve in the Army.

A 2011 graduate of Church Divinity School of the Pacific, Baker has attended the 79thGeneral Convention with “associate chaplain” Zac, her trained PTSD service dog, representing the Army. As part of her work Baker attends conventions and meetings of religious faiths and traditions across the spectrum, with the exception of Roman Catholic and Orthodox orders that are recruited by other recruiting stations. Building community partnerships with seminaries and meeting with bishops raise awareness of the need for chaplains.

The first step in the process in becoming a military chaplain is for the priest to meet with a chaplain recruiter from the desired branch of service. Seminarians are encouraged to apply as well, although in most cases two years of post-seminary experience in a congregational setting is required. The candidate must be endorsed by their bishop and the bishop of the armed forces and federal ministries to be granted the title “chaplain.” The background checks and vetting process are extensive and the candidate needs to be physically fit.

Being a military chaplain is a calling to serve those who serve.  “It’s a ministry of presence,” Baker said. “I meet amazing people and travel to some amazing places. I think it’s the coolest ministry there is.”

– Sharon Tillman is a freelance writer for Episcopal News Service.

Sandra Montes excites General Convention with testimony, singing voice

Wed, 07/11/2018 - 6:04pm

Sandra Montes performing during the July 7 Austin revival. Photo: Courtney Thompson/Diocese of Upper South Carolina

[Episcopal News Service – Austin, Texas] Throughout the 79th General Convention, Sandra Montes has been one of the leading voices witnessing on behalf of immigrants. She speaks from firsthand experience.

In addition to her powerful testimony at legislative sessions, she’s also impressed the convention with her beautiful singing.

A native of Peru, Montes spent her childhood in Guatemala before her parents moved with her to the United States where her father served as an evangelical pastor. After a stop in the Rio Grande Valley of Texas, they eventually settled in Houston in the 1980s.

“I call it luck that we didn’t have to go through what others have gone through to get here,” Montes said in an interview with the Episcopal News Service. Those fleeing to the U.S. now are “running to stay alive. People come here out of desperation.”

The General Convention is considering several resolutions that provide broad, forceful statements on the issues of separation of families in immigrant detention, the sanctuary church movement and the dignity of immigrants in the face of federal policies that deputies and bishops say go against the Episcopal Church’s Christian values.

Full ENS coverage of the 79th meeting of General Convention is available here.

In considering the resolutions, Montes urged the bishops and deputies to show compassion to the immigrants who are trying to enter the country. “We as Christians have been told to love everyone,” she said. “That means to be compassionate.”

On July 8, Montes was also among 1,000 Episcopalians to gather at the T. Don Hutto Detention Center in Taylor, Texas, to speak against the actions of the U.S. government in its enforcement of immigration policies that have separated families over the last few months.

“Today is my son’s birthday, and if he had ever been taken from me, I don’t know what I would have done … just because I was trying to bring him somewhere where he could have liberty, where he could have a life,” she said at the rally.

“For me, it’s very important that these women” being held at the center know we are here, she said. “I cannot even put into words the desperation I would feel if I were in there and my child were somewhere else. Or even if he was with me, just because we want something better, we’re looking for freedom.”

After they arrived in Houston, Montes’ father was eventually ordained as an Episcopal priest and served as rector of Iglesia Episcopal San Mateo, one of the largest all-Latino churches in the Episcopal Church. Though now retired, he helps at a Lutheran Church in Houston.

Her brother, the Rev. Alex Montes-Vela, is chair of the Texas deputies and serves as a priest at St. Mary Magdalene Episcopal Church in Manor, Texas, which began with five people meeting in his home in 2010. Her niece, Luz Montes, is also a Texas deputy and attends the Seminary of the Southwest with plans to be ordained as an Episcopal priest.

Her father believed that “God had called our whole family to ministry,” she said.

Montes spent a career as a public school teacher before retiring. She now assists the Episcopal Church Foundation as a Spanish language resource consultant, a position in which she assists the foundation in developing practical resources on issues addressing the leadership and financial challenges facing Spanish-speaking Episcopal congregations, develops and leads presentations for online and other educational events and collaborates with foundation staff to develop greater capacity in this area.

She has been approached during the convention by those seeking her assistance in developing bilingual resources for their own dioceses and churches.

In addition to being an advocate for immigrants, Montes fired up the audience with a powerful performance prior to Presiding Bishop Michael Curry’s sermon at a July 7 revival. She also sang during the rally held outside the Hutto Detention Center in Taylor.

Never professionally trained in voice or music, she enjoys singing and writing her own songs. “My mom says I was born singing,” she said.

At home, Montes said she does not attend a specific church. As a Latino wearing purple hair, she admits that she stands out – but is on a mission to learn how welcoming a congregation is when she walks through the door.

“What I do now is that I visit different churches and blog about them, how welcoming they are,” she said. At some all-white churches she attends, “nobody says ‘hi’ to me. There are some that are very, very welcoming, friendly and helpful.”

Based on her experiences, she offers a few pointers for making visitors feel welcome, such as having parking spaces reserved for visitors, smiles and cleanliness.  “One of the biggest things that I really appreciate is that if they ask me to stay for coffee and either take me and stay with me or give me to somebody else,” she said.

She said she’s had mixed emotions while attending the General Convention, starting with the opening Eucharist. “On stage were white women dressed in African clothing playing drums,” she said, explaining that this was an unfortunate cultural appropriation.

Whites, she said, don’t realize the impression this may leave with African-Americans, Native Americans, Latinos or Asians. “I don’t know what message that’s giving, but I know what I thought,” she said.

Also missing at the convention has been a diversity of music and performers. “The music has been great but it has not been diverse. We are still very white,” she said.

Nevertheless, she said, “I love this church. I love Jesus above everything. I am so grateful I am part of it. Because I know this church, I know we can be better. It all comes from love.”

She admits that she may sometimes get angry, but said “I try to be the voice for the people who don’t have a voice.”

— Mike Patterson is a San Antonio-based freelance writer and correspondent for the Episcopal News Service. He is a member of ENS General Convention reporting team and can be reached at rmp231@gmail.com.

General Convention gets proposed 2019-2021 ‘Jesus Movement’ budget

Wed, 07/11/2018 - 6:04pm

Barbara Miles, vice chair of the Program, Budget and Finance Committee, explains the proposed budget to bishops and deputies. Photo: Mike Patterson/Episcopal News Service

[Episcopal News Service –Austin, Texas] The 79th General Convention is now faced with parsing the potential spending plan for mission and ministry of the Episcopal Church for the next three years.

The Joint Standing Committee on Program, Budget & Finance presented its proposed $133.8 million 2019-2021 budget during a joint session of the House of Bishops and House of Deputies.

The budget’s introduction said the plan reflects the presiding bishop’s priorities of evangelism, racial reconciliation and justice, and creation care. The priorities have been referred to as the “three pillars” of the Episcopal branch of the Jesus Movement.

The budget proposes spending on the church’s three priorities this way:

  • Nearly $10.4 million in racial reconciliation work.
  • $5.2 million on evangelism. “There has been talk that the proposed budget cuts resources for church planting,” PB&F Chair Deputy Barbara Miles said. “This is not true. The budget [in that category] remains steady at $3 million.
  • Some $1 million on care of creation

Bishop Steve Lane of Maine and Barbara Miles, deputy from Washington, present the proposed budget during a joint session of the House of Bishops and House of Deputies. Lane is chair of the Joint Standing Committee on Program, Budget and Finance and Miles is the vice chair. Photo: Mike Patterson/Episcopal News Service

“The budget is built upon the foundation of our continuing ministries as a church and our commitments to others both within and beyond our church,” Maine Bishop Steve Lane, vice chair of PB&F, told the joint session. “It is built upon our ongoing commitment to conciliar governance, and the legal, financial and other services of the Church Center [the denominational offices in Manhattan].”

Deputies and bishops have requested 39 task forces, standing commissions or other interim bodies and several new staff positions exceeded available revenue by more than $15 million. “This General Convention clearly has been in a spending mood,” Lane said. “These proposals had the impact of pitting the three pillars against other work considered by some to be important or essential.”

Lane said it was clear to the committee that “our church has not yet lived into the culture of leaner and lower, that is, of reducing the bureaucracy of the church, as we decided in the last triennium in response to the Task Force for Reimagining the Episcopal Church (TREC) report, and in pushing ministry work closer to the ground, closer to the parishes which are the heart of our institutional life.”

He added that “many have grieved the loss of particular churchwide ministry offices and programs and have sought to re-establish them at this convention. PB&F has heard these pleas, and the budget reflects our efforts to respond” while trying to control costs and ground spending around the three pillars.

PB&F had three principles guiding its work in considering those spending requests, according to Lane and Miles. The first was not to expand staff except only where major new work requires it. The second was to favor the creation of networks and time-limited task forces, rather than new canonically required standing commissions. And, third, the committee focused on keeping money in dioceses by preserving the assessment rate at 15 percent “to control total spending so that our commitment to ministry at the local level is maintained and expanded,” Lane said.

The proposed budget was presented on July 11 to a joint session of the House of Bishops and House of Deputies. Photo: Mike Patterson/Episcopal News Service

The budget’s sources of income

The budget is based on a number of income sources, beginning with diocesan contributions, which will be mandatory for the first time in the church’s history, based on a 2015 General Convention decision. If all 109 dioceses and three regional areas pay the required 15 percent, there would be $88,855,970 available. That amount assumes diocesan income will annually grow by a half percent.

Full ENS coverage of the 79th meeting of General Convention is available here.

Each year’s annual giving in the three-year budget is based on a percentage of each diocese’s income two years earlier. PB&F’s draft budget allows dioceses to exempt $140,000 of income from their assessment calculation. The exemption was $150,000 during the 2012-2015 triennium.

Not all dioceses pay the full asking for a variety of reasons. Diocesan commitments for 2016 and 2017 are here. Dioceses may ask for full or partial waivers and Lane said only 19 dioceses are asking for those waivers and $5.5 million is in PB&F’s proposed budget to account for those waivers for up to 20 dioceses.

Without getting a waiver, a diocese that does not pay the full assessment will be unable to get grants or loans from the Domestic and Foreign Missionary Society (the name under which the Episcopal Church is incorporated, conducts business and carries out mission).

The dioceses have moved from 40 percent paying at the full rate to more than 80 percent, bringing in $10 million in additional income, Lane said.

He offered “profound thanks to the laity, deacons, priests and bishops of our church.” The 15 percent assessment rate was meant “to make the support requested from the dioceses more affordable and to keep more money in diocesan budgets.” In return, dioceses were asked to work toward full participation.

“This is one of the best things to happen in our financial life in many years, and I hope we can celebrate this expression of our unity and our common commitment to ministry,” Lane said

Additional major amounts of income are anticipated from these sources:

  • $31.7 million from a five percent draw on interest on the unrestricted assets in the DFMS’ investments. The draw is reduced from the current 5.8 percent. “We do believe it is essential to protect the invested funds of the church in a time of market volatility,” Lane said. The 5.8 percent draw has cut the DMFS’ short-term operating reserve to two months of operating income. PB&F wants to rebuild that cushion to six months. The amount of anticipated assumes an annual investment return of 7.5 percent this year and next. Another $675,000 with come from trusts.
  • $9.8 million from leasing five- and one -half floors plus the currently vacant former bookstore space in the Episcopal Church Center in Manhattan.
  • $4.4 million from events and programs, including nearly $2 million from Episcopal Migration Ministries’ refugee loan program (used to offset the costs of that program and help other EMM work) and $1.3 million from General Convention (also offset by the costs of staging the convention).
  • $1 million from the new Annual Appeal. PB&F members have pledged to make annual donations “and we ask you to do the same,” committee chair Barbara Miles said.
  • $1 million will come from the 2016-2018 budget draw from the DFMS’ short-term reserves for racial reconciliation. That work did not begin in earnest until mid-2017 and, thus, the original draw has not been spent.

The document also summarizes other major categories of spending:

  • $28 million for ministry with the Episcopal Church
  • $19.3 million on finance and development
  • $18.7 million on governance costs
  • $17.4 million on DMFS operations
  • $17.2 million for ministry outside the Episcopal Church
  • $13 million for the work of the presiding bishop’s office
  • $3.6 million on legal expenses

The version of the budget posted on the convention’s Virtual Binder includes a 41-category summary of spending and income.

Miles noted that while the budget calls for new staff support for evangelism, racial reconciliation and creation care, “these positions have been created by reassigning or expanding the work of existing staff persons” with no increase in the total number of staff members.

Joe McDaniel, deputy from the Central Gulf Coast, poses a question to members of the Program, Budget and Finance Committee. Photo: Mike Patterson/Episcopal News Service

PB&F has made $650,000 available for compensation of the president of the House of Deputies. The Executive Council’s proposed draft 2019-2021 triennium budget allocated $900,000. On July 6, the convention agreed to pay the president of the House of Deputies in the form of an unspecified amount director’s and officer’s fees for the work of the office, ending a two-decade-long compensation effort.

There’s no money in the budget for any form of prayer book revision, which is an as yet-undecided issue at convention. “We did not think it good stewardship to set aside a large sum as an escrow for something we weren’t sure would take place,” Lane said. “And a token amount seemed disrespectful to the task should it be adopted. Therefore, we reserved nothing in the budget for prayer book revision or for staff.”

PB&F left it to Executive Council, the officers of the church, and the Standing Commission on Liturgy and Music “to design a budget and funding process for the work” the convention eventually calls for, according to Lane. The budget does include $201,000 for what it calls “improved translation of current prayer book.”

“We could not predict how the church will ultimately move on prayer book revision,” he said.  “After lengthy conversation, we determined that putting aside a large amount of money for something that wasn’t certain was poor stewardship and putting in a token amount was disrespectful of intended work.”

As required by the convention’s Joint Rules, PB&F’s proposed budget was presented to a joint session of the Houses of Bishops and Deputies. The two houses will debate and vote on it separately. Deputies will do that the morning of July 12 and the bishops are expected to do the same the next morning. Both houses must approve the same version of the budget, which takes effect at the beginning of 2019.

Convention will cast its decision via Resolution A295.

Miles and Lane closed their presentation with a recommendation. “It has become clear that the work shared between the Executive Council and Program, Budget and Finance needs to be re-balanced,” Lane said. “Even though collaboration between the Executive Council and PB&F has been very good in this triennium, there is a desire for PB&F to take a greater role during the triennia and to build the budget in a manner that is more accessible and allows for greater participation beyond Executive Council.”

“We believe there is a place for greater public conversation as the budget develops,” Lane added.

– The Rev. Mary Frances Schjonberg is the Episcopal News Service’s senior editor and reporter.

Bishops reject Israel-Palestine resolution blasted as ‘divestment’ despite deputies’ approval

Wed, 07/11/2018 - 4:18pm

Bishops raise their hands to oppose Resolution D019, which sought to end the church’s financial complicity in the Israeli occupation of Palestinian territories. The resolution failed, 48-78. Photo: David Paulsen/Episcopal News Service

[Episcopal News Service – Austin, Texas] The House of Bishops, by a large majority, voted down a measure overwhelmingly favored by the House of Deputies that would have sought to end the church’s financial complicity in the Israeli occupation of Palestinian territories, putting to rest for at least another three years one of the church’s most divisive issues.

Other resolutions relating to Israel and Palestine are still in play at the 79th General Convention and may still win passage. Northern California Bishop Barry Beisner, chair of the Social Justice and International Policy Committee, told Episcopal News Service after the bishops’ July 11 vote against Resolution D019 that the remaining resolutions, though perhaps “no less emotional” are not quite as “complicated.”

Bishops and deputies on both sides of the issue spoke strongly about Resolution D019 this week, but the votes of the two houses ended with opposite results. The Deputies approved the resolution with 74 percent in favor, while the bishops’ vote was 48-78, or 62 percent against the resolution.

Resolution D019 would have asked Executive Council, based on 70 years of church policy toward the Middle East conflict, to research and develop a plan by 2019 for a “human rights investment screen,” which critics described as a dangerous divestment from Israel.

“Divestment will not move us one inch forward in the peace process. It will not bring an end to the occupation. It will not lead us to the solution that we all yearn for, which is two states living side by side in peace within secure borders,” said retired Bishop Ed Little, of Diocese of Northern Indiana, who was one of six bishops to speak against the resolution before the vote.

The resolution’s defeat served as a sudden punctuation to a week of open and often passionate debate on a range of issues related to Israel’s treatment of Palestinians. General Convention is considering how the Episcopal Church should respond to what many see as an escalating humanitarian crisis in the region.

Nearly 50 people testified at a committee hearing on those issues held July 6 in the JW Marriott, part of an expedited process recommended by Presiding Bishop Michael Curry and the Rev. Gay Clark Jennings, House of Deputies president. Their recommendations, including the designation of the House of Deputies as the house of initial action, were intended to ensure full, open and productive discussions after complaints about the process for considering Israel-Palestine resolutions at the 2015 General Convention, when the bishops’ vote against a similar measure meant it never got to the deputies for consideration.

General Convention has voted in support of Middle East peace for decades. This year, the international policy committee submitted D019 for a special order of business in the House of Deputies, recognizing it as the most controversial of more than a dozen related resolutions, including some assigned to the Stewardship & Socially Responsible Investing Committee. The special order meant that discussion on the floor July 9 could not be sidelined by procedural hurdles.

“Let this be finally the convention where we say we will no longer allow our financial resources to enable this brutal occupation,” said Brian Grieves, the resolution’s proposer and a deputy from Hawaii, before the deputies voted, 619-214, to send D019 to the bishops.

But the contrast in tone two days later was evident immediately in the House of Bishops.

Little warned that divestment would do “irreparable damage” to the church’s relations with Israel. Bishop Scott Barker of Nebraska acknowledged “the unendurable weight shouldered by the Palestinians who live under Israeli occupation” but also warned of persistent, if not widespread, claims in the occupied territories that Israel has no right to exist.

“I would be all for proactive investment in the Palestinian territories … but actions to boycott, divest from or sanction Israel alone as the antagonist in this story no longer makes sense to me.” He said. “That for me is an oversimplification of a complex reality.”

Los Angeles Bishop John Taylor joined them in opposing the resolution, saying although the Israeli occupation “is impossible to defend,” the two alternatives, annexation or withdrawal, would be “catastrophic.”

“Better to step up our constructive engagement throughout the region, doing everything we can as a church to build up economic social and political infrastructure in Palestine for the sake of the Palestinian people,” Taylor said.

Several bishops spoke in favor of the resolution, including Bishop Marc Andrus of the Diocese of California. He said many of the arguments against divestment “are based in a false equivalency.”

“All human lives are infinitely precious,” Andrus said, and too many lives have been lost on both sides of the Israeli-Palestinian conflict. But he said there is no denying the decades-old conflict’s deadly toll has disproportionately affected Palestinians, by a factor of three to one. He called passage of tougher measures “a long time coming.”

Bishop Suffragan Gayle Harris of Massachusetts and Newark Bishop Mark Beckwith spoke in favor of the resolution, focusing on the Episcopal Church’s investments in companies that support or provide infrastructure assistance for the occupation, such as construction equipment manufacturer Caterpillar and telecommunications company Motorola. Both companies already are targets of shareholder advocacy by the church’s Executive Council.

Resolution D019 “calls us, as I read it, to investigate who is profiting from the tragedy in the Middle East,” Beckwith said.

“It directs us to look at how we are participating, both silently and financially, into a system that degrades people,” Harris said. “This is our act, our conscience, our sense of justice. … Our sense of who we are as a people of Christ is tied with this resolution.”

But South Dakota Bishop John Tarrant, in opposing the resolution, took issue with the process, which he still found lacking.

“It must have been a dream, but I thought I’d read somewhere that we were going to have open conversation about this very complex issue, with people speaking from both sides that were knowledgeable,” Tarrant said. “I think that this complex issue needs a greater forum than a quick legislative session.”

During a break in the legislative session after the vote, Beisner told ENS he thought those who described the resolution derisively as “BDS,” or boycott, divest and sanction, “were getting ahead of things.”

“I certainly agree that it deserves a more spacious and careful consideration than our cramped legislative process allows,” Beisner said. “Of course, one of the hopes was that Executive Council would be the place where that might happen. That was the point of D019.”

The other resolutions making their way through the House of Deputies relate to treatment of Palestinian children, Israel’s use of lethal force against unarmed Palestinians, the system of apartheid between Israelis and Palestinians, Israeli laws that deprive Palestinians of civil rights and the ability of U.S. companies to boycott Israel in protest of its occupation of the Palestinian territories.

Those resolutions were recommended by committee members from both the House of Bishops and House of Deputies, though it remains to be seen which, if any, clear both houses. The deputies could vote later July 11 if the resolutions aren’t delayed by other matters.

– David Paulsen is an editor and reporter for the Episcopal News Service. He can be reached at dpaulsen@episcopalchurch.org.

Deputies concur with bishops in unanimous vote to admit Cuba

Wed, 07/11/2018 - 3:50pm

President of the House of Deputies the Rev. Gay Clark Jennings July 11 welcomed Cuba Bishop Griselda Delgado del Carpio and the Episcopal Church of Cuba back into the Episcopal Church. The Rev. Gerardo Lojildes, Delgado’s husband, held an American flag, and Mayelin Aqueda, president of the Episcopal Church Women, held a Cuban flag. Photo: Lynette Wilson/Episcopal News Service

[Episcopal News Service – Austin, Texas] “Welcome home,” said House of Deputies President the Rev. Gay Clark Jennings following a July 11 unanimous vote by deputies to concur with the House of Bishops and admit the Episcopal Church of Cuba as a diocese.

Following testimony that was cut short because no one had signed up to testify against admitting the diocese, Jennings called for a moment of silence before the historic vote. The Diocese of Cuba is set to join Province II, which includes dioceses from New York and New Jersey in the United States, Haiti and the Virgin Islands.

Immediately following the House of Bishop’s July 10 vote, Cuba Bishop Griselda Delgado del Carpio was seated in the House of Bishops. Immediately following the July 11 vote, the Rev. Gerardo Lojildes, who in addition to his ministry oversees construction at Camp Blankenship, an Episcopal camp in Cuba, and Mayelin Aqueda, president of the Episcopal Church Women in Cuba, were seated as deputies between the dioceses of Venezuela and Puerto Rico.

Following the vote and a prolonged standing ovation, Jennings invited to Delgado to address the house.”Right now I feel that the Holy Spirit is blowing on this entire convention and that it is moving: It’s moving here for all of us to really work with it in this very difficult world to make sure that we fulfill the needs of this world,” said Delgado through a Spanish-language interpreter.

“We meet like this in convention to put the family in order; that’s what’s behind it. And this is done so that we can welcome everyone.”

More coverage of the 79th General Convention’s actions to admit the Episcopal Church of Cuba as a diocese joining Province II is here.

– Lynette Wilson is a reporter and managing editor Episcopal News Service.

July 11 dispatches from 79th General Convention in Austin

Wed, 07/11/2018 - 3:39pm

[Episcopal News Service – Austin, Texas] Much happens each day during General Convention. To complement Episcopal News Service’s primary coverage, we have collected some additional news items from July 11.

Episcopal News Service Managing Editor Lynette Wilson interviews Cuba Bishop Griselda Delgado del Carpio via Spanish-language interpreter Dinorah Padro during a special edition of Inside General Convention. Photo: Melodie Woerman/Episcopal News Service

Special edition of Inside General Convention focuses on Cuba 

Lynette Wilson, reporter and managing editor for Episcopal News Service, interviewed Cuba Bishop Griselda Delgado del Carpio and Western North Carolina Bishop Jose McGlouglin about the House of Bishops’ and House of Deputies’ historic vote to admit the Episcopal Church in Cuba as a diocese.

 

What once was lost can now be found

With as many as 10,000 busy people scurrying around the Austin Convention Center and surrounding hotels for committee meetings, legislative sessions, Exhibit Hall shopping and chance encounters with friends, it’s inevitable that some of them will misplace some of their belongings. Some of that paraphernalia winds up lining the counter of the Information Center.

The size of the lost water bottles collection waxes and wanes as people come to the Information Center to claim their hydration device. Photo: Mary Frances Schjonberg/Episcopal News Service

With participants being warned to keep hydrated under the blazing Texas sun, water bottles and sunglasses are the most common stragglers, according to volunteer Louise Horner of Marysville, Missouri. Two folding hand fans were in the lost and found the morning of July 11.

Horner said the Information Center volunteers also have a small collection of single earrings.

Some larger items go astray at times. Volunteer Beth Deleery of Austin said one participant jokingly stopped by to see if the volunteers could look for her spouse.=

And, ever the theologians, some convention participants, invoking the information services of the booth, have asked if any of the volunteers know the meaning of life.

— Mary Frances Schjonberg

Sermón del Obispo Presidente Michael Curry en el Centro de Detención Hutto

Wed, 07/11/2018 - 1:49pm
El siguiente texto corresponde al sermón del Obispo Presidente Michael Curry durante la Oración de visión, testimonio y justicia cerca del Centro Residencial T. Don Hutto en Taylor, Texas, el 8 de julio de 2018.

El video está disponible aquí.

Y ahora, en nombre de nuestro amoroso, liberador y vivificante Dios, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Amén.

Antes de compartir algunas reflexiones, quiero agradecerles, todos ustedes están bajo el sol, serán pocas, confíen en mí. Quiero agradecer a todos los que han hecho esto posible, Megan, el Obispo DeDe y Winnie, a todos los que han hecho esto posible, y quiero darle las gracias especialmente a esta comunidad, a aquellos que han ayudado en la obtención de los permisos para que pudiéramos llevar a cabo nuestro testimonio de oración y fe con decencia y orden. Además, solo quiero dar una palabra de gratitud al alcalde y al alcalde pro tempore que vinieron a recibirnos.

Permítanme decir que no venimos con odio. No venimos con intolerancia. No venimos para humillar a nadie. Venimos a confortar a todos. Venimos en amor. Venimos en amor porque seguimos a Jesús. Y Jesús nos enseñó el amor. Ama al Señor tu (Dios). Y ama a tu (prójimo). Ama a tu vecino liberal. Ama a tu vecino conservador. Ama a tu vecino demócrata. Ama a tu vecino republicano. Ama a tu vecino independiente. Ama a tu prójimo a quien no te gusta. Ama al vecino con el que no estás de acuerdo. Ama a tu vecino cristiano. Ama a tu vecino musulmán. Ama a tu vecino judío. Ama a tu vecino palestino. Ama a tu vecino israelí. Ama a tu vecino refugiado. Ama a tu vecino inmigrante. Ama a tu vecino, el guardia de la prisión. ¡Ama a tu prójimo!

Venimos en amor, en amor. Yo diría que las enseñanzas de Jesús de amar a Dios y amar a nuestro prójimo son el núcleo y el corazón de lo que significa ser un seguidor de Jesucristo. Y debemos ser personas que reclamen el cristianismo desde su modalidad popular, desde la manera en que a menudo es percibido y presentado, un estilo de cristianismo que luce en sí mismo como Jesús. Y Jesús dijo: ama a Dios y ama a tu prójimo. Venimos en amor. Ese es el núcleo de nuestra fe. Ese es su corazón. Y venimos, porque somos cristianos y el camino del amor exige que seamos humanitarios. Requiere que cuidemos a aquellos que no tienen a nadie que los cuide. Y venimos, porque no creemos que una gran nación como ésta separe a niños de sus familias. Venimos, porque creemos que esta nación concebida en libertad, fue dedicada a la premisa de que todas las personas son creadas iguales. ¡Creemos que debemos llamar a esta nación, Estados Unidos de América, de vuelta a su alma! Estamos aquí porque amamos a esta nación. Porque si realmente amas a alguien, no los dejas en la condición en que están. Usted los ayuda a convertirse en su mejor versión. Estamos aquí para salvar el alma de los Estados Unidos de América. ¡Salva el alma de los Estados Unidos de América!

Ahora, permítanme aclararlo brevemente de la siguiente manera. Si usted desea tener un símbolo para los Estados Unidos de América, vuele a Nueva York en alguna oportunidad. No estoy hablando de la ciudad de Nueva York como el símbolo de Estados Unidos. Es un lugar agradable, pero no estoy seguro de querer señalar eso. Quiero decir que es un lugar maravilloso, buenas personas, pero el puerto, si usted vuela sobre el puerto, dependiendo de su aproximación, y yo lo hago todo el tiempo, generalmente porque vengo desde Raleigh, Carolina del Norte. Yo tengo que mirar hacia el lado izquierdo del avión, y cuando lo hago, mientras el avión está acercándose al aeropuerto de La Guardia, usted verá una gran estatua verde. Es una estatua de mujer y tiene una antorcha en la mano, levantada, y un libro en la mano, y en ese libro están inscritas las palabras, 4 de julio de 1776. Debemos salvar el alma de los Estados Unidos de América mediante un llamado a volver a su núcleo, a sus valores fundamentales que no siempre ha cumplido, pero que, no obstante, siguen allí. Y el 4 de julio de 1776, si recuerdo mi historia correctamente, en ese día se emitió una Declaración de Independencia. Ahora somos amigos de Gran Bretaña, ahora, pero en aquel entonces teníamos algunos problemas. Y en ese día, en la Declaración de Independencia, usted encontrará estas palabras: “Sostenemos como evidentes estas verdades: que todos los hombres”, todas las personas, todas las personas, “son creados iguales”.

No solo los estadounidenses, no, sino todas las personas, sin importar de dónde vengan. Gente de Honduras, gente de México, gente de Costa Rica, gente de Venezuela, gente de Asia, gente de África, gente de Europa, todas las personas son creadas iguales. ¡Todas!

Pienso que eso son los Estados Unidos de América. Y luego el texto continúa en la Declaración de Independencia, “todas las personas son creadas iguales; que son dotadas por su Creador”, no por el Congreso, ni por un parlamento, ni por un potentado, ni por un presidente, dotadas por el Creador, “de ciertos derechos inalienables” – derechos inalienables, que no se pueden resumir o no se pueden modificar porque provienen de Dios. La vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad, ESE es el estilo estadounidense. Venimos en amor. Venimos porque creemos en amar a tu prójimo. Y venimos porque amamos a Estados Unidos y queremos que Estados Unidos sea fiel a su yo superior.

Pero permítanme continuar porque realmente estoy llegando a la conclusión. En esa misma Estatua de la Libertad hay un poema compuesto por Emma Lazarus. Y estas son las palabras, no estoy inventando esto, está en la Estatua de la Libertad. ¡Usted no puede conseguir algo más estadounidense que esto! ¡Entonces, estadounidenses, escúchenme bien! Estas son las palabras en la Estatua de la Libertad:

No como el mítico gigante griego de bronce,
De miembros conquistadores a horcajadas de tierra a tierra;
Aquí en nuestras puertas del ocaso bañadas por el mar se yergue.
Una poderosa mujer con una antorcha cuya llama
Es el relámpago aprisionado.
Y su nombre…

Escúchame Estados Unidos de América.

Su nombre es Madre de los Desterrados. Desde el faro de su mano
Brilla la bienvenida para todo el mundo; sus templados ojos dominan
Las ciudades gemelas que enmarcan el puerto de aéreos puentes.

Y esto es lo que ella dice:

“¡Guardaos, tierras antiguas, vuestra pompa legendaria!” grita ella.
“¡Dadme a vuestros rendidos, a vuestros pobres
Vuestras masas hacinadas anhelando respirar en libertad
El desamparado desecho de vuestras rebosantes playas
Enviadme a estos, los desamparados, sacudidos por las tempestades a mí.
¡Yo elevo mi faro detrás de la puerta dorada!”

¡Estados Unidos de América! ¡Estados Unidos América! Significa bienvenidos! ¡Bienvenidos! ¡Vengan, hijos de Dios! Estados Unidos de América significa bienvenida. Venimos porque somos personas de amor. Amamos a quienes buscan refugio de la guerra, la violencia y las dificultades. Venimos porque queremos que Estados Unidos sea realmente grandioso. Alexis de Tocqueville vino y pasó un tiempo en los Estados Unidos durante el siglo XIX. Viajó por el territorio, y se encontró y escuchó a los pueblos de esa tierra, a los pueblos originarios de las tierras. Las otras personas que no eran indígenas, o nativos, que emigraron al territorio – que alguien me ayude – toda la gente que conoció, conoció a esclavos y esclavos libertos, conoció a nativos americanos y su gente, conoció a estadounidenses europeos que habían venido hasta aquí, huyendo del hambre, huyendo de la persecución, se encontró con los pueblos de Estados Unidos de América, y de Tocqueville escribió, y cito: “Este país es grande porque es bueno”. ¡Hagamos que Estados Unidos vuelva a ser grandioso, al hacer que Estados Unidos sea bueno, al hacer que los Estados Unidos sea amable, al hacer que Estados Unidos sea justo, al hacer que Estados Unidos ame! ¡Hagamos que Estados Unidos sea grandioso otra vez!

¡Dios les ama! ¡Dios les bendiga! Y no se rindan, ¡no se cansen! ¡Dios les bendiga!

Malaysian delegation lead intentional discipleship week in Lichfield diocese

Wed, 07/11/2018 - 1:44pm

[Anglican Communion News Service] The Church of England’s Diocese of Lichfield has welcomed a team of Anglicans from the dioceses of West Malaysia and Kuching to lead a week of events on intentional discipleship. The Primate of South East Asia and Bishop of West Malaysia, Archbishop Moon Hing, and the Bishop of Kuching, on the island of Borneo, Bishop Danald Jute, head up the delegation of bishops, clergy and lay people. The dioceses have enjoyed a 30-year-long Companionship Partnership, but while that is now coming to an end, the dioceses have committed to continue their partnership and friendship in informal ways.

“God is good, and it is through His goodness, I believe, that we are able to gather over these few days”, Bishop Danald said as he addressed a small gathering over an al fresco breakfast in the garden of the Bishop of Lichfield’s house this morning (Wednesday). “It is our joy and our privilege to continue to walk together. We are honored.”

Full article here.

Church of England announces 100 new churches in £27 million growth program

Wed, 07/11/2018 - 1:42pm

[Anglican Communion News Service] New Christian communities are to be created across England in an ambitious new growth program announced today. More than 100 new churches will be created in a £27 million drive “to revive the Christian faith in coastal areas, market towns and outer urban housing estates,” a Church of England statement noted. Archbishop of Canterbury Justin Welby described the plans as a “wonderful example” of how churches are seeking to be faithful to God and to serve their communities.

A total of 10 dioceses will receive grants ranging from £887,015 to £5.34 million for church planting and evangelism initiatives.

Full article here.

Episcopal Church in South Carolina asks court to order accounting of church assets

Wed, 07/11/2018 - 12:14pm

The Episcopal Church and The Episcopal Church in South Carolina (TECSC) have petitioned the 1st Circuit Court of Common Pleas to order a full accounting of all assets held by a group that broke away from the church in 2012.

The petition, filed July 10 with the Court of Common Pleas in the 1st Judicial Circuit, would affect the diocesan organizations and 29 parishes that the South Carolina Supreme Court decided in August 2017 must be returned to The Episcopal Church. All were plaintiffs in a lawsuit filed in 2013 against The Episcopal Church and TECSC by the breakaway group led by Mark Lawrence.

The accounting would “allow this Court to equitably proceed in this matter” to restore property to The Episcopal Church and TECSC and compensate them for any loss in value of property since the split occurred in October 2012.

The case has been remitted to the 1st Circuit court so that the state Supreme Court’s decision can be executed. In May, The Episcopal Church and TECSC petitioned the court to implement the decision and appoint a judge called a “special master” to oversee the complex process of returning the property and assets.

The Chief Administrative Judge of the circuit, Judge Edgar Dickson, has scheduled a status conference for July 26. Such conferences typically are held to set a schedule for disposing of the case.

The new Petition for an Accounting asks the court to order a report on the identity and value of all assets that must be turned over in accordance with the SC Supreme Court order. It also asks for an accounting of all assets that were held by the plaintiffs as of October 2008, and what has been their disposition since then.

The petition asks the court to appoint the Charleston accounting firm of Dixon, Hughes and Goodman LLP to conduct the accounting.

Reports would be required from the Trustees of the Diocese of South Carolina, the corporation of “The Protestant Episcopal Church in the Diocese of South Carolina,” Camp St. Christopher, and each of the 29 parishes that the SC Supreme Court declared are to be returned.

The petition seeks all audit reports, audited financial statements and managed investment accounts, bank statements, budgets, data on fund transfers, and information on legal fees and related expenses from January 1, 2008 onward. It also asks for all documents that establish restrictions on the use of funds.

About The Episcopal Church in South Carolina

The Episcopal Church in South Carolina (TECSC) is the local diocese in the eastern half of South Carolina that is part of The Episcopal Church and the Anglican Communion. For the latest on TECSC, visitepiscopalchurchsc.org or like us on Facebook.

A totally subjective top 10 list of House of Deputies diocesan standards

Wed, 07/11/2018 - 12:03pm

[Episcopal News Service – Austin, Texas] The business of the House of Deputies is all business – legislative calendars, substitute resolutions, points of information, calling the question, motions to approve, etc. – but that doesn’t mean the deputies can’t have a little fun, too.

From the nonstop General Convention Pigeon references to the World Cup flair shown by the Convocation of Episcopal Churches of Europe, it’s clear the work of the church doesn’t require deputies to check their personalities at the convention door.

The most obvious examples are found at the tables of nearly every deputation, where the posts – known as “standards” – that identify each diocese by name are garnished with a wide variety of souvenirs, signs, sports memorabilia and other decorations signifying some aspect of the local diocesan culture, from the foam cheesehead atop the Diocese of Fond du Lac’s standard to the Diocese of Texas’ cowboy hat.

We have no intention of pitting one diocese against another in a bitter competition for top topper title, especially since each diocese’s choice of topper is undoubtedly a loving one. So the following top 10 – admittedly an entirely subjective list – is merely meant to highlight some of our favorites, in no particular order.

(Let us know your favorites in the comments after checking out the photos in our gallery.)

Diocese of Hawaii

Hawaii could have gone in several directions with its topper, but the choice of a volcano seems perfect, both to represent this chain of volcanic islands and in recognition of the devastation caused this year by the eruption of Kilauea on the Big Island.

Diocese of Rhode Island

For a diocese with a close connection to the ocean, the sailor’s anchor is an appropriate symbol, though this topper gets most of its points for including illuminated lights.

Diocese of Idaho

Idaho easily wins the “Put a Bishop Hat on a Local Trademark” sweepstakes, with its Rt. Rev. Potato, and it goes the extra mile by draping a “DSCIPLE” license plate over its topper.

Diocese of Los Angeles

Los Angeles, too, could have tried any number of approaches to representing its diverse local culture and population, but it stuck with a fun prop, a filmmaking clapperboard that casts the House of Deputies as the star of this General Convention movie. Is “director” Jennings ready for the next take?

Diocese of Eastern Oregon

The simplicity award goes to Eastern Oregon, for its purple bandana. Sometimes less is more. (Also, hats off to runner-up Diocese of Rochester, for its Genesee Beer trucker’s hat.)

Diocese of Nevada

There’s a lot going on here, and who would have doubted the Episcopalians who claim Las Vegas as their own would go all out. The Golden Knights pennant, the royal flush and the #VegasStrong sign make this an odds-on favorite.

Dioceses of Missouri and Newark (tie)

This is a tie in the “Best Nature Scene” award, with Missouri placing cardinals on life-like flowers and Newark choosing goldfinches. Missouri might get the edge, if only for sneaking in an empty Ted Drewes Frozen Custard cup.

Diocese of Fort Worth

Not to diminish the work of convention host, Diocese of Texas, but its neighbor Fort Worth took a delicious theme – tacos – and ran with it, with a bit of Episcopal seasoning. “Taco ’bout Love,” says one sign, while another says, “Wanna taco ’bout Jesus.” Yes and yes.

Diocese of Western Massachusetts

This topper easily wins the “Most Seussical” award. For those of you still scratching your head, Theodor Geisel, aka Dr. Seuss, was from Springfield, Massachusetts.

Diocese of Springfield

Finally, if there was one diocese that had an obvious choice, it was Springfield, and that choice was Abraham Lincoln. So you could say this topper had a rather low degree of difficulty, but the diocese didn’t waver and aced the execution, with a top hat and beard that has this standard looking rather presidential. “Four score and seven more resolutions to go …”

– David Paulsen is an editor and reporter for the Episcopal News Service. He can be reached at dpaulsen@episcopalchurch.org.

Los obispos adoptan un pacto comprometiéndose a trabajar por la equidad y la justicia

Wed, 07/11/2018 - 9:46am

Miembros de la Cámara de Obispos dedican tiempo en la mesa de conversaciones el 8 de Julio antes del debate sobre la adopción de un pacto para combatir el abuso, el acoso y la explotación. Foto Melodie Woerman/ENS.

[Episcopal News Service – Austin, Texas] La Cámara de Obispos adoptó el 8 de julio un pacto que compromete a sus miembros a procurar cambios en sus diócesis para combatir el abuso, el acoso y la explotación.

“La Iglesia, ya sea como comunidad de fe o como centro laboral, no es inmune al abuso, el acoso y la explotación de personas de diferentes identidades sexuales, raciales y culturales”, dijeron los obispos en un documento , que sólo concierne a los obispos, titulado: “Un pacto laboral para la práctica de la equidad y la justicia para todos en la Iglesia Episcopal”.

El texto del documento.

Si bien llaman la atención de las estructuras que laboran contra personas de todas las identidades sexuales, raciales y culturales, la idea de un pacto partió de los testimonios compartidos en una Liturgia de Escucha, durante la Convención General, el 4 de julio. En ese oficio, los obispos hicieron lamentos y confesiones sobre el papel de la Iglesia en el sexismo y la misoginia.

Toda la cobertura de ENS de la 79ª. reunión de la Convención General se encuentra aquí.

La obispa Mary Gray-Reeves de la Diócesis de El Camino Real dijo que después de la Liturgia de Escucha resultó claro que “no hay manera de que podamos hacer esto y nada más”.

El abuso, el acoso y la explotación son parte del sistema”, afirmó ella. “Esto tiene que ver con reconocer y aceptar eso”.

El documento dice en parte: “ Como líderes pastorales y proféticos de la Iglesia, tenemos la responsabilidad de continuar la labor de recuperación y transformación que aún debe ser completamente realizada”. Los obispos también se comprometieron “a luchar diariamente, transformando la cultura de nuestra Iglesia en un lugar más justo, seguro, solidario y profético para todos”.

Gray-Reeves dijo que ella sabe que los obispos tienen buena voluntad y buenas intenciones, pero eso sólo no los ayudará a cambiar problemas culturales sistémicos dentro de la Iglesia. “Necesitamos ayudarnos mutuamente para llevar a cabo eso como organización denominacional”, afirmó. El pacto se propone hacerlo.

El pacto detalla las formas en que los obispos pueden comenzar:

  • Reconociendo el poder de su oficio y usándolo con humildad en servicio de otros.
  • Participando en autoexámenes y haciendo cambios en la manera en que usan su poder.
  • Siendo conscientes de las personas afectadas por los prejuicios y escuchando las historias.
  • Dando lugar a un liderazgo basado en la equidad.
  • Dando lugar a una variedad de modos de dirigirá a partir de la cultura y el género.
  • Apoyando una gama de modelos de liderazgo.
  • Eliminando desigualdades de salarios y beneficios.
  • Creando e imponiendo normas equitativas de licencia parental.
  • Ayudando a que los comités de búsquedas parroquiales examinen sus prejuicios al hacer opciones en sus llamados a clérigos.

Durante el debate para adoptar el pacto, Dede Duncan-Probe, obispa de Nueva York Central, dijo que ella había crecido en la Iglesia Episcopal, y que “el abuso y el acoso sexuales han sido parte de mi vida como el estudio bíblico y la comunión”. Los elementos del pacto les ofrecen a los obispos “algo que todos somos llamados a hacer como parte del Movimiento de Jesús”.

El obispo Greg Brewer, de Florida Central, dijo que él espera llevarles el documento a las clérigas de su diócesis y decirles: “Hablemos, ¿Qué les parece?

Gayle Harris, obispa sufragánea de Massachusetts dijo que el pacto “levanta lo que ha sido una aspiración de esta cámara”. Como mujer de color, ella instó a los obispos a defender diferencias de todos los que han sido creados a imagen de Dios y a esforzarse en ponerle fin a la discriminación.

Después de que el pacto fuera adoptado, Cate Waynick, obispa provisional de Michigan Oriental, le dijo a Episcopal News Service que era la primera vez en sus más de treinta años en el ministerio ordenado que la Cámara de Obispos “había decidido de verdad examinar atentamente la manera en que han tratado a las mujeres”. Ella dijo que sus compañeros obispos estaban despertando ahora al dolor y las consecuencias de cómo han sido tratadas las mujeres. Waynick se siente agradecida de que los obispos hayan acordado continuar el diálogo y hacerse mutuamente responsables, y como resultado “quizá nuestras hijas y nietas no tendrán que tener estas experiencias”.

El obispo Brian Thom, de Idaho, dijo que el pacto invita a “un serio autoexamen” y le pide a los obispos que tomen medidas para cambiar ellos mismos personalmente. Él añadió que a los hombres de la generación de muchos obispos, él mismo incluido, les resulta difícil cambiar porque “estamos seguros de que no somos responsables” de ese dolor y experiencias. “Pero yo he sido convicto de sexismo”, le dijo él a ENS.

Marian Budde, obispa de Washington, también conversó con ENS, y dijo que a lo largo de su vida en la Iglesia, las mujeres habían dado por sentado “que nos tratarían mal. Teníamos que pasarlo por alto”. Pero, agregó, “ese no es el camino de Jesús. Ese no es el camino del amor”.

Varios obispos dijeron que querían cerciorarse de que el pacto estaba en la agenda de todas las reuniones de la Cámara de Obispos de ahora en adelante. La obispa Bishop Audrey Scanlan de Pensilvania Central, dijo durante el debate que existen planes de crear un instrumento para ayudar a las diócesis a crear sus propias sesiones de escucha para comenzar la ardua labor que se necesita. “La violencia, la agresión, la explotación y el acoso sexuales existen en nuestra Iglesia. No podemos dejar que eso tenga la última palabra”.

— Melodie Woerman es directora de comunicaciones de la Diócesis de Kansas y miembro del equipo de información de ENS en la Convención General. Traducción de Vicente Echerri.

 

7 juillet, sermon du réveil de l’évêque primat Michael Curry

Wed, 07/11/2018 - 8:15am
Le texte qui suit est le sermon délivré par l’évêque primat Michael Curry lors de la Convention générale au Palmer Center le 7 juillet 2018.

Vous trouverez l’enregistrement vidéo de ce sermon sur : https://www.youtube.com/watch?v=zXIORXykxv0&feature=youtu.be

Oh, mon Dieu ! Que l’Église tout entière dise Amen ! Dites-le encore ! Encore une fois ! Amen ! J’en ai le souffle coupé. C’est une nuit bénie. C’est une nuit bénie. Nous nous rassemblons ce soir. Beaucoup d’entre nous sont épiscopaliens. Beaucoup d’entre nous se revendiquent d’autres traditions et familles chrétiennes. Beaucoup d’entre nous sont des personnes de bonne volonté n’ayant ni dénomination particulière ni galons. Il y a probablement parmi nous des républicains. Et probablement aussi des démocrates. Certains d’entre nous sont probablement indépendants. Mais nous sommes tous des enfants de Dieu. Tous ! Absolument tous ! C’est ce que nous célébrons ce soir. C’est en tant qu’enfants de Dieu que nous nous rassemblons. Comme le disait cette vieille chanson lorsque j’étais petit,

Rouges et jaunes, noirs et blancs,

Tous sont précieux à ses yeux.

Tous ! Tous ! Absolument tous !

Permettez-moi tout d’abord de remercier en votre nom tous ceux qui ont rendu possible cette soirée. Merci ! Merci ! Merci ! Permettez-moi également de remercier en votre nom les évêques et les membres du diocèse du Texas. Merci au Texas ! Merci au Texas ! Merci au Texas ! Texas ! Texas !

À vrai dire, je me sens dans une position inconfortable car j’ai l’impression d’être la seule chose qui vous sépare de la nourriture. C’est une position peu enviable. Alors je vais passer en vitesse à mon texte. Un texte du nouveau testament, évangile de Jean, vers la fin de celui-ci. Certains érudits prétendent en fait que cet évangile se termine par le chapitre 20. Mais si vous regardez dans votre Bible, vous verrez qu’il y a un autre chapitre. Et ces érudits ont toutes sortes de théories pour établir que le chapitre 21 est un ajout, une extension ou une annexe. Je ne suis pas un érudit. Je suis un prédicateur itinérant, je connais les prédicateurs et vous aussi. J’ai l’impression que Jean a terminé son sermon au chapitre 20, l’avion s’apprêtait à atterrir et il s’est souvenu de quelque chose d’autre. Il a remis les gaz et fait un tour supplémentaire avant d’atterrir. C’est ce qui s’est passé. Au premier atterrissage, avec le chapitre 20, il est presque arrivé à la conclusion. Il le fait en ces termes :

Jésus a opéré sous les yeux de ses disciples bien d’autres signes qui ne sont pas rapportés dans ce livre. Ceux-ci l’ont été pour que vous croyiez que Jésus est le Christ, le Fils de Dieu, et pour que, en croyant, vous ayez la vie en son nom.

Mes frères, mes sœurs, Dieu veut que vous viviez. Dieu veut que nous vivions. Dieu veut que ce monde vive. Dieu veut que nous vivions ! Vous pouvez presque l’entendre dans le texte. Jean s’efforce de poser son avion, et il se dit : il y a beaucoup d’autres choses que j’aurais pu écrire, mais les quelques choses que j’ai écrites, toutes celles de l’Évangile de Jean, l’histoire de Jésus transformant l’eau en vin, l’histoire de Jésus rencontrant le vieux Nicodème, l’histoire de la rencontre entre Jésus et la Samaritaine dont l’évêque nous a parlé, près du puits, l’histoire de Jésus donnant à manger à une foule de 5000 personnes (n’est-elle pas formidable [s’adressant à l’interprète] ?), toutes ces histoires, l’histoire de Lazare, l’histoire de la crucifixion de Jésus, l’histoire de sa résurrection d’entre les morts, j’aurais pu raconter bien plus d’histoires. C’est de Jésus-Christ que nous parlons ! Il ne s’agit pas de Monsieur Untel ! Ce frère est extraordinaire ! Je pourrais passer la nuit à vous raconter des histoires à son sujet, et vous n’auriez jamais droit à votre barbecue ! Mais je vous ai raconté ces quelques histoires afin que vous puissiez en venir à croire. Et croire signifie faire confiance. Cela ne signifie pas que vous comprenez. Cela ne signifie pas que vous avez tout compris. Cela signifie simplement que vous allez lui faire confiance. Ces choses ont été écrites pour que vous puissiez croire que Jésus existe vraiment, qu’il est vraiment le Messie, le Christ, le visage humain de Dieu, l’incarnation de l’amour de Dieu dans la vie d’une personne humaine. Ou comme il est dit dans le Symbole de Nicée :

Dieu de Dieu,

Lumière de Lumière,

Vrai Dieu de vrai Dieu,

Ce n’est pas de Monsieur Untel que nous parlons ! Ces choses ont été écrites afin que vous puissiez croire qu’il est réellement le signe, le sceau ultime montrant à quel point Dieu vous aime. Ceci a été écrit afin que vous puissiez avoir la vie. La vie. La vraie vie, pas une vie que l’on peut échanger sur eBay. La vraie vie ! Celle que le monde ne donne pas et qu’il ne peut pas reprendre. La vie ! La vie ! Et dans l’évangile de Jean, c’est incroyable… Rassurez-moi, comment allez-vous ? Rassurez-moi. Je veux m’assurer que tout le monde est du voyage. Regardez l’évangile de Jean : le thème de la vie est en filigrane du début à la fin. Au début de l’évangile, avec ce merveilleux texte poétique:

Au commencement était le Verbe, et le Verbe était tourné vers Dieu, et le Verbe était Dieu. En lui était la vie

et la vie était la lumière des hommes,

et la lumière brille dans les ténèbres, et les ténèbres ne l’ont point comprise.

C’est la vie ! La vie avec Dieu ! La vie ! Et cela continue. Je n’invente rien. C’est dans le livre. Il dit au chapitre six : « Je suis le pain de vie. » Au quatrième chapitre, il dit : « Je suis l’eau de la vie. » Au troisième chapitre, Jésus rencontre… il rencontre les premiers épiscopaliens. C’est vrai ! Je suis convaincu que Nicodème, au chapitre trois de l’évangile de Jean, était le premier épiscopalien. Si vous lisez le texte soigneusement, celui-ci dit que Nicodème était un pharisien, il faisait probablement partie du Sanhedrin, la Haute cour, c’était une sorte d’aristocrate, pour moi ça sentait l’épiscopalien ! Mais encore mieux, l’évangile de Jean nous dit que Nicodème est venu voir Jésus de nuit. Seul un épiscopalien tenterait de s’approcher de Jésus lorsque personne ne regarde. C’est un épiscopalien ! Mais Nicodème était quelqu’un de bien car, dans l’adversité, il a défendu Jésus devant le Sanhédrin. Puis Nicodème a préparé avec Joseph d’Arimathie la mise au tombeau de Jésus. C’est aussi un épiscopalien. Si je le mentionne, c’est parce que dans sa conversation avec Jésus, Nicodème a déclaré : « Vous savez, Seigneur, j’aimerais en savoir plus sur vos enseignements. » Et Jésus lui a répondu : « Nicodème, ne me fais pas ce baratin. On n’est pas dans l’émission d’Oprah Winfrey. » Il a dit à Nicodème : « Tu dois naître à nouveau. » Le texte grec peut se traduire comme naître à nouveau, naître de nouveau ou naître d’en haut. Et à mon avis, la seule raison de naître, c’est de pouvoir vivre ! Dieu veut que vous viviez ! Dieu veut que nous ayons la vie et Dieu veut que tous ses enfants aient la vie ! Je pourrais continuer mais je ne le ferai pas.

Puis encore, dans l’Évangile de Jean, il dit : « Je suis la résurrection et la vie. » Il dit au chapitre 14 : « Je suis le chemin et la vérité et la vie. » Au chapitre 10 : « je suis venu pour que les hommes aient la vie ». Puis, à la fin de l’évangile, Paul dit qu’il a écrit toutes ces choses « pour que, en croyant, vous ayez la vie en son nom ». La raison d’être de la vie ! Une vie abondante promise à tous. La vie pour les riches et la vie pour les pauvres. La vie pour les démocrates et la vie pour les républicains. La vie pour les indépendants ! La vie pour les députés ! La vie pour les évêques ! La vie pour tout le monde ! La vie ! La vie ! La vie ! La vie. La vie. À vrai dire, il est si facile d’être déçu par ce qui constitue la vie réelle. L’évangile de Jean remarque que Jésus ne parlait pas de biologie. La biologie est importante, parce qu’il faut bien commencer quelque part. Et c’est la base. Je veux dire qu’il est vrai que nous sommes tous des êtres humains, biologiquement c’est ce que nous sommes : des êtres humains. Mais biologiquement, nous faisons simplement partie du monde animal. Nous sommes fondamentalement comme ce pigeon au sein de l’assemblée des députés. Je me suis penché vers la présidente Jennings pour lui dire : « Madame la présidente, nous avons un pigeon dans cette assemblée. » Mais c’est de la biologie élémentaire. Nous faisons partie du monde animal. Mais je vais être prudent, car je sais que l’évêque Katharine est quelque part dans la salle et c’est une scientifique. Sans vouloir outrepasser mes compétences, je pense que mon professeur de quatrième nous a expliqué que parmi les êtres vivants, les membres du monde animal ont certaines caractéristiques, dont trois principales : ils respirent, ils mangent et ils fabriquent davantage d’individus de leur propre espèce. Respiration (ça sonne bien en espagnol, j’aime), respiration, consommation et reproduction. Ils respirent, ils mangent et ils fabriquent davantage d’individus de leur propre espèce. Ma femme a deux chats qui peuvent faire ça. À vrai dire, les chats sont passés chez le vétérinaire, il y en a deux qui peuvent le faire sur les trois. Et c’est bien, mais en vérité la vie est plus que cela. Jésus l’a dit clairement. Votre vie n’est-elle pas plus précieuse que celle des moineaux ? Vous avez plus de valeur que les moineaux, ces très précieuses créatures de Dieu. Vous avez besoin de vêtements, mais combien vous en faut-il ? Observez les lys des champs. Ils poussent, ils se propagent, ils projettent leurs graines, ils se flétrissent et même votre Père céleste en prend soin. Combien plus grande est votre valeur ! Je suis venu vous montrer la vie ! Pas seulement la vie biologique ! Pas seulement l’existence ! Pas seulement la survie ! Pas seulement se contenter de passer par là ! Avoir la vie ! La vie comme je l’ai rêvée !

La vie comme je l’ai voulue ! Dieu vous veut tous – vous me suivez ? Et en vérité, j’en suis convaincu, cet amour est la clé de la vie. J’ai une théorie, mais je sais qu’il y a des théologiens dans cette pièce alors je vais être prudent, mais je suis convaincu que le contraire de l’amour n’est pas la haine. Le contraire de l’amour est l’égoïsme, et la haine découle de l’égoïsme. Oui, je pense que nous avons trouvé quelque chose ici. Voyez comme l’égoïsme, l’égocentrisme ou, comme l’appelaient les pères et mères d’autrefois, l’orgueil, la vanité, oui cette vanité égocentrique qui me place au centre du monde, et vous, Dieu et toutes les autres personnes à la périphérie, voyez comme cet égoïsme est la racine de tout mal. C’est la source de chacun des maux. Il est derrière chaque sectarisme. Il est derrière chaque injustice. C’est le cancer à la racine de chaque guerre. C’est la source de chaque destruction. Cet égoïsme détruit les foyers ! Il détruira les églises ! Il détruira les nations ! Si on lui laisse le champ libre, il détruira la création ! L’égoïsme ! L’égoïsme ! L’égoïsme ! L’égoïsme !

Mais l’amour est le remède. J’en ai parlé brièvement lors d’un récent mariage. Il fallait que je le fasse tenir dans un temps très restreint. Je ne vais pas faire beaucoup plus long avec vous non plus. Mais l’amour c’est le baume de Galaad. L’amour guérit l’âme malade de son péché. L’amour nous élève alors que le poids de l’égoïsme nous entraîne vers le bas ! L’amour peut tisser des liens entre nous alors que l’égoïsme nous divise. Nous avons à vrai dire une émission télévisée qui est l’incarnation de l’égoïsme. Le croira qui voudra, mais il existe un autre nom pour l’égoïsme. Ce nom, c’est le péché. C’est pourquoi nous avons le carême, une période où nous nous occupons du péché. Mais l’amour est le remède. Nous avons une émission télévisée, vous voyez très bien de quoi je veux parler. Elle s’appelle Survivor (Survivant). Ce n’est qu’une émission télé, je le sais bien. Mais réfléchissons au principe de l’émission. Le principe de Survivor, c’est de placer tout un tas de gens sur une île déserte, et l’objectif de chacun d’entre eux c’est de survivre en éjectant tous les autres de l’île. C’est la parabole de l’égoïsme, parce qu’au bout du compte l’égoïsme chasse tout le monde de l’île ! Il ne reste personne d’autre que vous, et vous êtes pour vous-même un compagnon incroyablement ennuyeux !

Mais l’amour nous rassemble. L’amour cicatrise les blessures. L’amour peut nous élever. L’amour est la source de notre libération et la racine même de notre vie. À vrai dire, la seule raison pour laquelle nous sommes ici, c’est à cause de l’amour. Accordez-moi encore une ou deux minutes. C’est-à-dire arrêtons-nous et réfléchissons-y un moment. Nous autres chrétiens croyons en Dieu. Nous croyons en un seul Dieu, et pourtant nous croyons en Dieu en tant que Sainte Trinité. Ai-je bien raison ? Dites-le avec plus de confiance, c’est vraiment la vérité. Nous avons un Dieu, et néanmoins nous savons que ce seul Dieu est Dieu le Père, Dieu le fils et Dieu le Saint Esprit. Nous n’avons pas trois dieux, mais un seul Dieu ! Ce seul Dieu se dévoile à nous sous des formes magnifiques ! Nous possédons un Dieu aux multiples splendeurs ! Et voyez-vous, la Sainte Trinité est notre moyen traditionnel de nous dire que Dieu peut appréhender simultanément l’individualité et la multiplicité. Dieu ne s’inquiète pas de l’uniformité. Dieu peut avoir l’unité et la diversité en même temps, pas d’uniformité. Vous saisissez tous où je veux en venir, maintenant ? À la vérité, Dieu possède en son propre sein tout ce dont il a besoin pour être entier, pour être accompli et pour être complet. Augustin d’Hippone, qui n’était certainement pas un libéral ardent, Saint Augustin donc, a déclaré un jour que la Trinité signifie que Dieu est une communauté d’amour en son propre sein. Dans la première épître de Jean, au chapitre 4, on peut lire : « Mes bien-aimés, aimons-nous les uns les autres, car l’amour vient de Dieu, et quiconque aime est né de Dieu et parvient à la connaissance de Dieu, car Dieu est amour. Dieu est amour ! Dieu est amour ! Et devinez quoi, devinez quoi, c’est pour cette raison que nous sommes ici ! Dieu est la Trinité. Dieu avait toute la compagnie dont il avait besoin en son propre sein. Ce qui signifie que Dieu n’avait pas besoin de vous tous ! Dieu n’avait pas besoin de se prendre la tête avec le monde. Mais l’amour s’efface et fait de la place pour permettre à l’autre d’exister. L’amour dit : « Que la lumière soit ! » L’amour dit : « Que le monde soit ! » L’amour dit : « Qu’Andy soit ! » L’amour dit : « Que Byron soit ! » L’amour dit : « Que Deena soit ! » L’amour dit : « Qu’Hector soit ! » L’amour dit : « Que Jeff soit », mais bon, pour Jeff, je vais y réfléchir un peu. L’amour est la raison de notre présence ici, la raison d’être du monde, parce que Dieu est amour. Nous sommes ici. Nous avons la vie à cause de l’amour. Jésus a dit « Je vous donne un commandement nouveau : aimez-vous les uns les autres. » Et après être ressuscité des morts, il a demandé à Simon Pierre : « Veux-tu me suivre maintenant ? » Il ne s’agit pas de suivre comme un automate. Il lui a demandé : « Simon, fils de Jean, m’aimes-tu ? » Et celui-ci a répondu : « Oui, Seigneur, tu sais que je t’aime. » « Je veux que tu prennes soin de mes brebis. Simon, fils de Jean, m’aimes-tu ? » « Seigneur, je viens de vous dire que je vous aime. Oui je vous aime. Vous le savez bien. » « Alors prends soin de mes brebis ! » Jésus dit : « Simon, fils de Jean, M’AIMES-TU ? Si tu m’aimes, tu triompheras de ton égoïsme, un autre te prendra par la main et te conduira peut-être là où tu ne veux pas aller. Mais il ne s’agira plus de toi-même. Il s’agira de me suivre ! » Alors Jésus a dit : « Maintenant suis-moi. » La clé pour suivre Jésus, la clé pour faire partie de ses disciples, la clé de la vie, c’est l’amour ! C’est l’amour ! C’est l’amour ! C’est l’amour !

Bien, je vais m’arrêter là. Je commence à prendre de l’âge, c’est le moins qu’on puisse dire. Mais plus je vieillis et plus je suis convaincu que nous perdons beaucoup de temps dans la vie à faire des choses qui ne donnent pas la vie. Dans une certaine mesure c’est humain, car nous sommes des humains, et il n’est pas nécessaire de renoncer à tout. Mais en fin de compte, il nous faut vivre. Nous devons vivre dans un monde où les jeunes enfants ne sont pas séparés de leurs parents à la frontière. Nous devons vivre dans un tel monde. Mais le travail de l’amour, c’est de fabriquer un monde où la possibilité de vie soit bien réelle pour tous. C’est le travail de l’amour. Je crois vraiment que c’est pourquoi je suis chrétien et, mieux encore, pourquoi je suis un disciple de Jésus. Un disciple bien défaillant, d’ailleurs, mais un disciple quand même. Mais je le suis car je crois que Jésus avait raison. Le chemin de la vie est le chemin de l’amour. Aime le seigneur ton Dieu. Aime ton prochain. Et par la même occasion, aime-toi toi-même. C’est la clé. Tout ceci se fonde sur la conviction préalable, la conviction que (à l’interprète : nous faisons ça tout le temps, vous auriez dû nous voir au Honduras, nous étions encore meilleurs !) Tout ceci est basé sur la conviction que Dieu sait de quoi il parle. Réfléchissez-y un instant. Tout ce que j’ai dit, absolument tout ce que j’ai dit se base sur la conviction que Jésus sait de quoi il parle. Que Dieu sait de quoi il parle. Si ce n’est pas le cas, alors autant attaquer directement le barbecue !

Cela fait des années que je l’ai réalisé. J’étais prêtre dans une paroisse de Baltimore, dans le diocèse du Maryland, il y a probablement ici des gens qui en viennent, notre plus jeune fille avait probablement trois ans, ma femme était partie donner un cours et je crois que notre fille aînée l’accompagnait, je ne m’en souviens plus maintenant. Mais elle devait sortir et je devais conduire la plus jeune à la maternelle (à l’interprète : je ne sais pas ce qu’a dit ma sœur, mais ça vous a manifestement beaucoup diverti). OK. Donc, nous sommes à la maison, je suis avec Élisabeth et nous attendons un peu avant de partir pour l’école. Je lui dis : « Élisabeth il faut que tu ailles mettre ton imper. » Elle me regarde, du haut de ses trois ans, moi le recteur de la St James Church, l’une des trois plus anciennes églises afro-américaines de l’Église épiscopale. Une église historique qui nous a donné Thurgood Marshall. Oui ! C’est une église très respectable ! Oh oui ! Donc me voilà, moi le recteur de St James avec cette petite personne de trois ans. Je lui dis : « Élisabeth, va mettre ton imperméable. » Elle me répond : « Pourquoi ? » Je lui dis : « Parce qu’il va pleuvoir. » Elle court vers la fenêtre du séjour, regarde dehors et déclare : « Mais il ne pleut pas dehors. » Je lui dis : « Je le sais, mais il va pleuvoir plus tard. » Elle me répond : « Maman n’a pas dit qu’il allait pleuvoir. » Voyez, il faut savoir quelle est la source d’autorité. Je lui dis : « Je sais que Maman n’a pas dit qu’il allait pleuvoir, mais Al Roker a dit qu’il allait pleuvoir. » J’ai essayé de lui expliquer les prévisions météorologiques et je lui ai montré le journal. Finalement j’ai dit : « Mais pourquoi suis-je en train de faire tout ça ? Élisabeth, va mettre ton imper ! »

Nous avons quitté la maison et pris la voiture pour aller à l’école maternelle. Je l’ai conduite à l’école. J’en suis ressorti et je me suis assis dans la voiture. Je suis resté assis là, à me dire je ne peux pas croire que cette petite chose pense en savoir plus que moi. Je suis le recteur de la très ancienne paroisse de St. James. Thurgood Marshall, Pauli Murray, ils sont tous sortis de cette église. Oui ! Je suis là et elle croit en savoir plus que moi. J’ai passé plus de temps en séminaire qu’elle n’en a passé sur terre, et elle croit en savoir plus que moi ! Je me suis dit soudain que Dieu devait nous voir à peu près comme ça ! Comme ça ! Je peux m’imaginer Dieu, les poings sur ses hanches cosmiques, s’exclamant : « Comme ils sont mignons ! Ils pensent savoir tant de choses, mais ne savent-ils pas que c’est moi qui ai donné vie à ce monde au commencement ? Ne savent-ils pas que j’ai créé la vaste étendue de l’espace interstellaire ? Ne savent-ils pas que j’ai dit au vieux Moïse, descends Moïse, va jusqu’en Égypte et dis au vieux pharaon de laisser partir mon peuple ? Ne savent-ils pas que je suis l’auteur de la liberté ? Ne savent-ils pas que je suis le créateur de la justice? Ne savent-ils pas que je suis le Dieu d’amour ! Ne savent-ils pas que je suis descendu en tant que Jésus pour leur montrer le chemin, pour leur montrer le chemin de l’amour, pour leur montrer le chemin de la vie et pour leur montrer comment vivre ensemble ! Ne savent-ils pas à quel point je les aime ? À quel point ? »

Mes frères et mes sœurs, nous avons du travail à accomplir. Pour représenter la chrétienté, une façon d’être chrétien qui ressemble à Jésus de Nazareth. Une façon d’être chrétien qui soit fondée et basée sur l’amour. Une façon d’être chrétien sans avoir honte d’être appelé peuple d’amour. Partez de ce lieu et soyez les témoins de cette façon d’être. Allez et soyez le peuple de Jésus. Allez et soyez le peuple de l’amour ! Allez et prenez soin de nos territoires ! Allez et soignez notre monde ! Allez jusqu’à ce que la justice l’emporte ! Allez jusqu’à ce que le cauchemar se termine ! Allez jusqu’à ce que le rêve de Dieu se réalise ! Allez et aidez-nous à vivre !

Que Dieu vous aime ! Que Dieu vous bénisse ! ALLEZ !

Allez ! Allez !

Sermon du 5 juillet de l’évêque primat Michael Curry

Wed, 07/11/2018 - 8:10am
Au nom de notre Dieu aimant, libérateur et qui donne la vie, le Père, le Fils et le Saint-Esprit. Amen.

Eh bien, bonjour Église épiscopale ! Nous voici ici rassemblés ! Nous voici ici rassemblés ! Nous y sommes !

Je pense que c’est le secrétaire Barlowe qui, lors de l’une des sessions d’orientation il y a quelques mois, nous a dit que la devise de la ville d’Austin était « Keep Austin Weird » (Conservons la spécificité d’Austin) et il a ajouté qu’il avait pleinement confiance que nous serions en mesure d’accomplir cela. C’est si bon, c’est si bon d’être ici.

Permettez-moi, de revenir sur les paroles de Jésus que vous venez d’entendre, du chapitre 15 de l’évangile de Jean, paroles qu’il a prononcées lors de la dernière Cène dans l’évangile de Jean, lors de la dernière Cène, peu de temps avant que Jésus ne montre à quoi ressemble l’amour, à savoir faire don de soi, voire même se sacrifier pour le bien et le bien-être des autres.

Lors de la dernière Cène, il a dit : « Je vous donne un commandement nouveau », ce n’est pas une nouvelle possibilité, mais un nouveau commandement que je vous donne, aimez-vous les uns les autres. Lors de la dernière Cène, il le leur a démontré en prenant une serviette et en lavant les pieds de ses disciples. Lors de la dernière Cène, « comme le Père m’a aimé », a-t-il dit, « moi aussi je vous ai aimés ; demeurez dans mon amour ». Quand il a su que leur monde s’effondrerait, quand il a su que l’incertitude et l’ambiguïté étaient palpables, quand il a su qu’il ne savait pas avec certitude, ou précisément, ce qui l’attendait, tout ce qu’il pouvait faire c’était faire confiance au Père, et tout remettre entre les mains du Père comme entre les mains d’un arbitre. Et c’est alors qu’il leur a dit ce qu’il peut nous dire : « Je suis la vigne, vous êtes les sarments. » Je ne sais pas si vous l’avez entendu, mais « Je suis la vigne, vous êtes les sarments ». L’avez-vous entendu : « Je suis la vigne, vous êtes les branches » ? L’entendez-vous murmurer, branche épiscopale du Mouvement Jésus ? « Je suis la vigne, vous êtes les sarments. Demeurez en moi et moi en vous, car en dehors de moi », voyez-vous, « en dehors de moi, vous ne pouvez rien faire. Mais demeurez en moi et vous porterez beaucoup de fruits, et ainsi prouverez que vous êtes mes disciples. »

Permettez-moi, si vous le voulez bien,  de réfléchir à ce sujet, au texte du Mouvement de Jésus, en utilisant un autre texte. Ils m’ont dit de ne jamais faire ça au séminaire, mais je suis sorti du séminaire il y a presque 40 ans. Il y a une autre histoire dans la Bible, dans l’évangile, qui peut réellement illuminer ce que Jésus voulait dire ici. Je suis la vigne, vous êtes les sarments. Demeurez en moi comme moi en vous. Car ceux qui demeurent en moi portent beaucoup de fruits et prouvent qu’ils sont mes disciples. Comment ça Seigneur ? C’est en cela que tous sauront que vous êtes mes disciples, et non pas parce que vous pouvez réciter la promesse du baptême, ça c’est important – et c’est important – non pas parce que vous connaissez par cœur le Crédo, le Symbole de Nicée ou n’importe quelle version comportant ou non la clause du « filioque », c’est important, mais ce n’est pas cela, non pas parce que vous connaissez le Symbole d’Athanase et, à la fin du Livre de Prières, ces documents historiques que seuls les historiens lisent. Non, comment le monde saura-t-il que vous êtes ses disciples ? Il vous dit de vous aimer les uns les autres. L’amour est le chemin. L’amour est le seul moyen. Ceux qui me suivent ainsi suivent la voie de l’amour inconditionnel, altruiste et qui s’offre en sacrifice : ce genre d’amour peut changer le monde ! C’est de ce genre d’amour qu’il s’agit.

Mais la question est de savoir comment. Comment faire ? Les jeunes – mercredi dernier j’étais avec des jeunes de Youth Presence (Présence de la Jeunesse), ils sont probablement quelque part ici, je ne sais pas où – où êtes-vous ? Oh, ils sont là, d’accord, ils sont là ! Nous en parlions mercredi, et quelqu’un a dit : « Comment suivez-vous Jésus sur le chemin de l’amour dans un monde qui est profondément sans amour ? » Comment faites-vous ? Ce message est pour vous. Alors laissez-moi leur parler, et je veux que vous soyez comme Sarah dans la Bible, et que vous écoutiez à l’entrée de la tente.

Il y a une vieille chanson qui peut nous aider. Elle dit ceci :

J’ai mis ma main sur la charrue de l’Évangile

Je ne prendrais rien pour mon voyage maintenant

Fixez vos regards sur la récompense

Tenez ferme, tenez ferme

Fixez vos regards sur la récompense

Tenez bon !

J’ai mis ma main sur la charrue de l’Évangile

Je ne prendrais rien pour mon voyage maintenant

Fixez vos regards sur la récompense

Tenez bon, tenez bon

Fixez vos regards sur la récompense

Tenez bon

J’ai le sentiment que cette chanson s’inspire de plusieurs passages bibliques, en particulier du 14ème chapitre de l’évangile de Mathieu. Au chapitre 14 de l’évangile de Mathieu, Jésus a envoyé ses disciples, en tous cas certains d’entre eux, naviguer sur la mer. Il leur dit de monter dans le bateau en ajoutant, “traversez et allez tous de l’autre côté.” Tous, selon la Version autorisée de la Bible du Roi Jacques (JKV). Vous tous, allez de l’autre côté. Et alors qu’ils ont entrepris ce voyage périlleux, sur la mer de Galilée, au milieu de la nuit, pour ainsi dire, une tempête s’abat sur le bateau, et ils craignent pour leur propre vie, parce que c’est au milieu de la nuit. Et c’est une nuit sans lune. Une nuit sans lumière artificielle. Auraient-ils eu des lampes sur le bateau, autour tout était noir, rien d’autre. C’était la NUIT. Comme dirait James Weldon Johnson : « Plus noire qu’un marécage entouré de cyprès à minuit. »  La Nuit ! Et ils étaient effrayés parce qu’ils ne pouvaient même pas voir le vent et la pluie et pourtant ils se sentaient poussés d’un côté à l’autre, ballottés d’un côté à l’autre !

Et puis, au plus profond de la nuit, alors que la situation devenait de plus en plus incertaine, Pierre a levé la tête, et au loin il a vu une silhouette venir vers eux. Et il a continué à regarder. Et il s’est même levé dans le bateau qui tanguait. Imaginez les autres s’accrochant à lui. Et la silhouette a continué à se rapprocher. Au début, il a pensé que c’était peut-être une hallucination. Et puis il a reconnu le visage. C’était Jésus. Il marchait sur l’eau. Et Pierre, sans même y penser, a dit : « Seigneur, si tu m’ordonnes de venir à toi, je viendrai à toi !» Et Jésus a dit : « Eh bien viens, mon frère », et Pierre a sauté hors du bateau et a commencé à marcher sur l’eau, se dirigeant vers Jésus, et il l’a fait ! Aussitôt qu’il l’a vu, il a dit : « Seigneur ! » Il a continué à marcher. « Seigneur ! C’est toi ! » Et puis, il a regardé autour de lui et commencé à douter. Et le texte dit – Mathieu a très bien présenté l’histoire – il dit que c’est quand Pierre a regardé le vent et les vagues et a vu la tempête autour de lui et a détourné son attention de Jésus pour se concentrer sur la tempête, c’est ALORS qu’il a commencé à couler !

Oh, mes frères et sœurs, je pense qu’il y a là une leçon à tirer !

J’ai mis ma main sur la charrue de l’Évangile

Je ne prendrai rien pour mon voyage maintenant

Fixez vos regards sur la récompense !

Tenez bon, tenez bon !

Fixez vos regards sur la récompense !

Tenez bon !

Fixer vos regards sur la récompense !

Tenez bon, tenez bon !

Oui. Il y a certainement une leçon ici pour nous. Maintenant, je ne vais pas m’éterniser, je vais conclure…

Mais il y a une certaine sagesse ici, parce que dans la version de Mathieu, sachez que la tempête ne s’arrête pas. Ce n’est pas une histoire à propos de Jésus calmant la mer. C’est à propos de Jésus, la tempête fait rage. Mais si vous voulez savoir comment traverser une tempête – j’aime Rodgers et Hammerstein, mais ce n’est probablement pas la meilleure façon de le faire – vous voulez savoir comment marcher dans la tempête ? Gardez vos regards sur la récompense ! Gardez vos yeux fixés sur ce Jésus, sur ses enseignements, sur son esprit, suivez-le, demeurez avec lui, vivez en lui, et quand vous vivez en lui, devinez ce qui va se passer ? Il va commencer à vivre en vous !

C’est ce qui arrive !

Ce qui est incroyable ici, c’est qu’en effet Pierre marche sur l’eau – c’est ce qui est vraiment incroyable, car enfin, je ne suis pas surpris que Jésus marche sur l’eau, c’est ce qu’il est censé faire. Ce que je veux dire, c’est qu’il est le Seigneur et c’est ce que j’attendrais du Seigneur – mais je suis surpris que Pierre le fasse, et si vous considérez la dynamique de ce que Pierre fait, c’est quand Pierre-Dietrich Bonhoeffer… Je vais y venir, ne vous inquiétez pas, ne vous inquiétez pas – quand Pierre-Dietrich Bonhoeffer a dit dans son livre intitulé The Cost of Discipleship (Le prix de l’apostolat), à propos du Sermon sur la montagne, Mathieu 5, 6 et 7, où Jésus dit des choses comme « Aimez vos ennemis », et Bonhoeffer dit, je pense que Jésus y donne des enseignements sur la façon de mener une vie d’amour. Mais si vous les considérez comme des choses mécaniques, légalistes, vous allez trébucher.

Bonhoeffer dit que la clé n’est pas de transformer les enseignements de Jésus en une nouvelle loi. La clé est de se jeter dans les bras de Dieu. Jetez-vous entre les mains de Jésus. Alors, vous pourrez apprendre à véritablement aimer un ennemi. Alors vous pourrez prier pour ceux qui vous maudissent. C’est à ce moment que vous saurez ce que signifie être béni. Les pauvres. Les pauvres en esprit. Les miséricordieux. Cela leur donnera un désir ardent de la justice de Dieu.

Se jeter dans les bras de Jésus.

J’ai mis ma main sur la charrue de l’Évangile

Je ne prendrai rien pour mon voyage maintenant

Fixez vos regards sur la récompense !

Tenez bon, tenez bon !

Fixez vos regards sur la récompense !

Tenez bon !

Fixez vos regards sur la récompense !

Tenez bon, tenez bon !

Maintenant, je vais vous demander de faire quelque chose. J’ai été un épiscopalien toute ma vie, alors je sais que pour dire non, les épiscopaliens se taisent.

Il y a quelques mois, j’ai invité un groupe d’épiscopaliens, des membres du clergé, des laïcs, des évêques, juste un groupe de personnes, et je leur ai demandé de venir pour se rencontrer, et s’ils voulaient juste passer un peu de temps pour m’aider à prier et à réfléchir à la façon d’aider notre église à s’ancrer plus profondément dans le Mouvement de Jésus, non seulement en paroles, non seulement en actes, mais véritablement. Comment aider nos condisciples à se jeter dans les bras de Jésus ? Comment m’aiderez-vous à faire cela ? Parce que je sais que si nous le faisons et demeurons en lui, nous obtiendrons des fruits que nous n’avons jamais imaginés. Mais je dois admettre que Michael Curry n’avait pas la réponse. Toujours pas. Mais alors, me direz-vous, de quoi allez-vous parler pendant le reste du sermon ?

Et donc nous nous sommes assis, nous nous sommes rencontrés à l’aéroport d’Atlanta, parce que c’était plus facile. Nous nous sommes retrouvés à l’aéroport d’Atlanta et nous nous sommes en quelque sorte enfermés, nous avons pris la Sainte Eucharistie, nous avons prié ensemble, et nous nous sommes simplement repliés les uns sur les autres – nous n’avons pas fait la fête à Atlanta. Nous ne sommes pas sortis le soir à Atlanta. Nous n’avons pas mangé de poulet frit chez Paschal, alors que j’aurais aimé le faire mais nous ne l’avons pas fait, et nous nous sommes enfermés à Atlanta, nous sommes juste restés là et nous avons continué à discuter, ils me poussaient dans mes retranchements, nous avancions et reculions, et finalement nous avons réalisé que nous n’avions pas besoin de proposer un nouveau programme pour l’église. Nous avons des programmes et il n’y a rien de mal à cela, mais nous n’avons pas besoin d’un nouveau programme. Nous n’avons pas besoin d’un nouveau programme. Non, non ! Nous avons réalisé qu’il n’y a rien de nouveau à faire !

Jésus a dit dans l’évangile de Mathieu : « Tout scribe instruit du Royaume des cieux est comparable à un maître de maison qui tire de son trésor du neuf et du vieux. » Et il se trouve que nous avons déjà tout ce dont nous avons besoin dans la tradition de l’église depuis des siècles. Depuis des siècles, les communautés monastiques et religieuses et les gens de foi qui sont allés plus au fond dans cette foi ont vécu ce qu’on appelle une règle de vie, un ensemble de pratiques spirituelles qu’ils s’engagent à pratiquer dans leur vie, des pratiques qui leur permettent d’ouvrir leur âme, d’ouvrir leur esprit, qui les ont aidés à trouver leur voie, où comment se jeter dans les bras de Dieu. Ils pratiquent cela depuis longtemps, si vous ne me croyez pas, demandez à Saint Benoit. Ils pratiquent cela depuis longtemps, et nous nous sommes interrogés sur ce qui arriverait si nous demandions à chaque épiscopalien d’adopter ce que nous appelons la voie de l’Amour, s’entraîner à une vie centrée sur Jésus. Qu’arriverait-il ? Et nous avons réuni des gens, des membres des communautés monastiques nous ont aidé, des érudits en théologie nous ont aidé. Des gens qui enseignent dans les églises, des gens qui savent …nous avons ce dont nous avons besoin. Dans cette pièce. Dans l’église. Nous les avons rassemblés et leur avons demandé de nous aider. Voici ce qu’ils nous ont proposé. Ce n’est pas un programme. Mais avez-vous tous reçu ces propositions ? Sortez-les, sortez-les. C’est l’ancien prêtre paroissial qui ressort en moi. J’ai toujours donné des devoirs par écrit à ma congrégation. Avez-vous le document ? Tout le monde l’a reçu ? Si vous le trouvez, dites Amen !

Sinon, dites : « Aide-moi, Seigneur ! » Regardez le premier qui dit : « Que recherchons-nous ? » Nous recherchons l’Amour. Parce que nous voulons tout simplement être aimés. Nous avons été créés par le Dieu dont la Bible dit qu’il est Amour. Nous avons été créés pour être aimés et pour aimer. Nous recherchons la liberté. Chaque enfant de Dieu a été créé pour respirer librement. Nous recherchons une vie riche, pas une vie de bas étage, mais la vraie Vie. Peut-être que tout cela se résume à dire que nous recherchons Jésus. Nous recherchons Jésus. Ils ont trouvé des mots, et il y a toutes sortes de choses sur Internet pour vous et ça devrait être accessible. J’espère que c’est accessible dès maintenant, c’est déjà en ligne, Oui, ils acquiescent, c’est déjà en ligne, les ressources sont là. Cela vient de membres de cette église. Le trésor était prêt ici.

Pour commencer : se détourner. Se détourner, c’est un bon mot de code pour le repentir. Nous avons pensé que nous effraierions tout le monde si nous utilisions le terme repentir. Se repentir, ce n’est pas se torturer soi-même, c’est se détourner des anciennes pratiques et habitudes qui ne fonctionnent pas, se détourner encore et encore, comme une fleur qui suit la direction du soleil. Se détourner ! Et ensuite apprendre ! Oh, la Bible est un bon livre. Je ne sais pas si le New York Times le classe en tête des bestsellers, mais ça devrait être le numéro un des ventes pour l’église épiscopale.  Je rappelle à tous mes amis baptistes que nous leur avons donné à tous la version King James de la Bible. Détourne-toi ! Apprends ! Prie ! Adore ! Bénis ! Nous avons tous été bénis pour être à notre tour des bénédictions. Comment pouvez-vous bénir ce monde, comment pouvez-vous bénir les autres ! Bénissez ! Ensuite allez-y !  Allez-y ! Allez faire des disciples ! Allez proclamer la bonne nouvelle ! Allez être mes témoins à Jérusalem, en Judée, en Samarie, en Galilée au premier siècle et à Austin en ce 21ème siècle ! Allez ! Et ensuite reposez-vous. Le Sabbat, le repos est dans la Genèse à dessein. Reposez-vous ! Je veux vous demander de réfléchir à un engagement. Je veux non seulement vous demander à vous, mais à tout épiscopalien de s’engager à se jeter entre les mains de Jésus. Ensuite, vivez vos vies à partir de là. Et ces outils pourraient vous aider. Maintenant quelqu’un pourrait se demander si cela va marcher ? Nous ne sommes pas loin de la Californie, et ils testent tout dans la Silicon Valley. Même l’évêque d’El Camino Real, même l’évêque de Californie, voyez, ils savent de quoi je parle, tout doit être testé. Et je suis content que vous m’ayez posé cette question, parce que je l’avais anticipée. Parce qu’à vrai dire, cela fonctionne. Cela a déjà été testé sur le terrain. Si vous ne me croyez pas, lisez les Psaumes de David. Dans les Psaumes de David, le psalmiste dit, « le matin, le midi et la nuit, je t’offre mes prières ». C’est la règle de vie, c’est une structure et de temps et d’espace, et une façon de prier. Si vous ne croyez pas, si vous ne croyez pas les Psaumes de David, allez au Nouveau Testament. À propos de Saint Paul, et je sais que certaines personnes ont des problèmes avec Paul, mais ne vous souciez pas de cela, ma grand-mère disait, « Saint Paul était comme tout prêcheur. Il avait de bons sermons et de moins bons sermons. Le problème, c’est qu’ils les ont tous mis dans la Bible. » Ah, c’est ça le problème. Bon. Mais laissez-moi vous dire ceci, Paul était dans un bon jour dans I Corinthiens, chapitre 9, quand il dit qu’il s’est entraîné comme un athlète. Il a entraîné son esprit comme un athlète, comme un grand musicien. Il s’entraîne en pratiquant. Quelqu’un m’a demandé comment je vivais une vie de sacrifice et d’amour. Eh bien, je pense que c’est comme pour quelqu’un qui travaille dans les premiers secours, un pompier par exemple. Ils se sont entraînés. Ils se sont entraînés à sauver des vies. Et le moment venu, l’instinct prévaut. Les pratiques spirituelles sont notre mode d’entraînement, et le moment venu l’Esprit saint se manifeste à travers nous.

Si vous ne me croyez toujours pas, je vais maintenant m’asseoir ; j’espère que je n’ai pas bouleversé le programme, le Secrétaire qui est tout au fond là-bas ne peut rien dire. Il ne peut pas m’interrompre. En 1963, à Birmingham en Alabama, la famille de ma mère est arrivée de Caroline du Nord. La famille de mon père est venue d’Alabama. Dans les environs de Birmingham, en 1963; le Birmingham de l’époque n’était pas le Birmingham que nous connaissons, et que nous sommes heureux de voir aujourd’hui. C’était une ville différente. En 1963, le shérif de Birmingham s’appelait Bull Connor. Il était peut-être épiscopalien, mais je ne vais pas trop m’attarder là-dessus. Du temps de Bull Connor, eh bien, la ségrégation à Birmingham était totale. Birmingham était considérée comme une des villes les plus intraitables de tout le Sud. La Conférence des dirigeants chrétiens du Sud avait déterminé qu’ils avaient besoin de mener une action à Birmingham pour transformer le Sud, et, au bout du compte, tout le pays.

C’est ainsi que le Dr King et les autres se sont rendus à Birmingham et dans l’Alabama. L’Alabama que nous connaissons aujourd’hui n’est pas l’Alabama de l’époque. En Alabama, à Birmingham, dans l’église baptiste de la 16ème rue, ma tante Callie enseignait à l’école du dimanche en 1963. En 1963, quatre petites filles qui auraient mon âge si elles avaient pu grandir ont été tuées à l’école du dimanche quand une bombe posée par un homme du Ku Klux Klan a explosé dans l’église. À Birmingham, en 1963, quand des jeunes gens sont descendus manifester dans les rues, ils ont été repoussés avec l’eau des lances à incendie et la police a ordonné à ses bergers allemands d’attaquer. Birmingham, Selma, le pont Edmund Pattus. Notre cher Jonathan Daniels a perdu la vie en Alabama. L’Alabama d’aujourd’hui n’est pas l’Alabama d’hier parce que quelqu’un a eu la volonté d’aimer inconditionnellement, sans égoïsme, et s’est sacrifié. Il y avait des noirs et des blancs. Ils étaient protestants, catholiques, juifs et musulmans. C’était le peuple de Dieu, des hommes de bonne volonté.

Le Dr King avait rédigé un ensemble de bonnes pratiques, une sorte de règle de vie, pour les préparer à mener des manifestations non violentes. Et voici une partie de ce qu’il leur disait : « Souvenez-vous que le mouvement non violent recherche la justice et la réconciliation, et non la victoire. Souvenez-vous, marchez et parlez toujours avec Amour, puisque Dieu est Amour. Souvenez-vous, priez quotidiennement pour être utilisés par Dieu. Souvenez-vous, sacrifiez vos souhaits personnels pour que tous soient libres. Souvenez-vous, respectez avec vos amis et vos ennemis les règles normales et essentielles de courtoisie. Souvenez-vous de rendre service aux autres et au monde. Souvenez-vous d’éviter la violence du poing tout comme la violence de l’esprit. Souvenez-vous, veillez à être sains de corps et d’esprit. » Mais la première chose sur la liste qu’il répétait constamment était : « Avant de marcher, avant de manifester, avant de faire quoi que ce soit, méditez sur la vie et les enseignements de Jésus. » Mes frères et sœurs, je vous demande en tant que branche épiscopale du mouvement de Jésus, avant de commencer votre journée, méditez sur les enseignements de Jésus. Je vous demande de vous y engager. Et personne n’en saura rien à part Dieu et vous, mais je vous demande de vous y engager. Avant d’entreprendre votre marche et pendant que nous sommes ici à la Convention, avant de vous lever pour parler dans le micro, méditez sur la vie et les enseignements de Jésus. Vous êtes avec moi maintenant, c’est vrai. Avant d’aller boire un verre d’eau, ou de chuchoter quelque chose à l’oreille de quelqu’un, méditez sur la vie et les enseignements de Jésus ! Quand nous quitterons cette convention, méditez sur la vie et les enseignements de Jésus. Quand nous irons à la maison d’arrêt de Hutto, méditez sur la vie et les enseignements de Jésus. Quand nous rejoindrons les Évêques unis contre la violence par armes à feu, méditez sur la vie et les enseignements de Jésus. Église épiscopale, joignez-vous à moi, joignez-vous à moi et méditez sur la vie et les enseignements de Jésus. Abandonnons-nous-en lui, laissons Jésus nous guider.

J’aime cette église. Je suis né et j’ai grandi en son sein. Baptisé à huit jours – Oh, je ne sais pas quel jour c’était, de toute façon, baptisé en tant que bébé selon le livre des Prières Communes de 1928. Que Dieu ait pitié de nous ! Mon vêtement était ce drapeau épiscopal. J’aime cette église, et je l’aime parce que j’ai appris à connaître Jésus dans cette église et à travers elle. Je sais, et je crois que dans cette église nous pouvons aider la chrétienté à retrouver son âme et à recentrer sa vie sur la voie de l’Amour, de la Croix, qui est la voie de Jésus.

Alors, que Dieu vous aime. Que Dieu vous bénisse. Et abandonnez-vous dans les bras de Jésus et laissez ces mains et ces bras d’Amour vous élever.

J’ai mis ma main sur la charrue de l’Évangile

Je ne prendrai rien pour mon voyage maintenant

Fixez vos regards sur la récompense !

Tenez bon, tenez bon !

Fixez vos regards sur la récompense !

Tenez bon !

El Obispo Presidente Michael Curry da inicio a la 79.ª Convención General de la Iglesia Episcopal con un llamado a Comprometerse al Camino del Amor

Wed, 07/11/2018 - 8:09am
July 5, 2018

Esta mañana marcó el comienzo oficial de la 79.ª Convención General de la Iglesia Episcopal en Austin, Texas. En un vigoroso sermón de apertura el Obispo Presidente Michael Curry habló de las maneras como la Iglesia Episcopal puede deliberadamente avanzar en el Camino del Amor.

Luego de extensas conversaciones con sus colaboradores y otros evangelistas dentro de la Iglesia Episcopal, Curry llegó a la conclusión de que no necesitamos otro nuevo programa. La Iglesia ya tiene una buena cantidad de ellos. Las enseñanzas de Jesús han sido el recurso fundamental para vivir el Camino del Amor durante siglos, señaló. Curry llamó a todos los participantes en la Convención General a que “meditaran en la vida y enseñanzas de Jesús”, antes de subirse al podio en las sesiones legislativas, antes de encaminarse a las diversas reuniones y en todos los encuentros. También hizo un llamado a toda la Iglesia Episcopal a que adoptara un estilo de vida centrado en Jesús y a comprometerse a un Camino del Amor vivificante. A fin de hacer realidad este llamamiento, la Iglesia Episcopal ha puesto a disposición recursos para ayudar a los comulgantes a discernir cómo vivir El Camino del Amor: Prácticas para una Vida Centrada en Jesús. Los elementos de esta nueva “norma de vida” sugieren cambiar de rumbo, aprender, orar, adorar, bendecir, emprender y también reposar.

Para una descripción más a fondo y recursos sobre el Camino del Amor, visite la página web de la Iglesia Episcopal aquí o en esta dirección: https://www.episcopalchurch.org/explore-way-love.

TEConversation calls on Episcopalians to care for creation

Tue, 07/10/2018 - 8:02pm

Bernadette Demientieff, Alaska Native Gwich’in, Fort Yukon, Alaska, offers an emotional witness to the destruction of sacred lands and waters of the Arctic National Wildlife Refuge during the third and final TEConversation, Care of Creation, on July 10, 2018, at the 79th General Convention, Austin, Texas. Photo: Sharon Tillman/Episcopal News Service

[Episcopal News Service – Austin, Texas] When Native Alaskan Bernadette Demientieff took the stage in front of a joint session of the 79th General Convention assembled for the final TEConversation on July 10 she didn’t so much give a presentation, as scheduled. Instead, she testified in a trembling voice to the destruction of the Gwich’in way of life.

“We are not asking for jobs, not asking for schools, we are asking for the respect to live as we always have and keep our identity as Gwich’in,” said Demientieff.

The Gwich’in people’s existence has for centuries depended on the Porcupine caribou, whose calving ground lies within the Arctic National Wildlife Refuge’s coastal plain. To the Gwich’in, the refuge is sacred; to energy companies the Arctic National Wildlife Refuge, particularly its 1.5-million acre coastal plain, is a potential oil and natural gas bonanza. This conflict has fueled for more than 30 years a contentious debate over whether this coastal plain should be opened to oil drilling or kept as an unspoiled habitat.

In December 2017, the Trump administration and congressional Republicans opened the refuge to oil exploration. Earlier this year in April, it took its first step toward allowing drilling.

Even in times of food shortage and starvation, the Gwich’in haven’t gone into coastal plain, which they consider “the sacred place where life begins,” said Demientieff, who after high school drifted away from her Gwich’in identity only to recover it later in life and use her voice to speak for future generations and the animals that cannot speak for themselves.

A highlight of General Convention, the TEConversations were part of the three Joint Sessions of General Convention, each focused on one of its three priorities: racial reconciliation, evangelism and care of creation.

Each 90-minute session included three speakers, videos and music and ended with deeper, small-group discussions. The speakers represented international leaders, well-known Episcopalians and rising voices in the church.

Archbishop of Cape Town and Metropolitan of the Anglican Church of Southern Africa, the Most Rev. Dr. Thabo Makgoba, speaks to his people’s challenges to survive climate changes in sub-Saharan Africa during the TEConversation, Care of Creation, on July 10, 2018, at the 79th General Convention, Austin, Texas. Photo: Sharon Tillman/Episcopal News Service

Bishops and deputies also heard from Cape Town Archbishop Thabo Cecil Makgoba, who reminded them that in Genesis 2:15,God takes a woman and a man and he puts them in trust … to see that creation is not exploited but that it flourishes.”

Unfortunately, that’s not what has happened, and the poor and the marginalized, especially those living in Latin America, Southeast Asia and sub-Saharan Africa, are paying the highest price.

In today’s world, where water is scarce or taken for granted as something that flows from the tap and is sold as a commodity, “900 million people do not have access to the lifesaving 20 liters of water a day because the needs of the poorest of the poor are not taken into consideration,” he said.

Water is mentioned 722 times in the Bible, said Makgoba. “The issue of water justice and climate care is real. We don’t have time to be quibbling about the science. We don’t need to be quibbling about the details. We need praxis.”

The final speaker, the Rev. Stephanie McDyre Johnson, talked about growing up in the Hudson River Valley, where in the 1970s rivers were catching fire and fish were dying.

As a fourth-grader, she went out on folk singer and environmental activist Pete Seeger’s Clearwater Sloop, and her teacher said not to put her hands in the water because it was too polluted and too dirty.

That was before the federal government passed laws, including the Clean Water Act, to protect human health and the environment.

The Rev. Stephanie McDyre Johnson blends her passion for the environment with her ministry as a priest to serve as the co-chair of the Episcopal Church’s Advisory Council on the Care of Creation. Johnson is speaking at the third and final TEConversation, Care of Creation, July 10, 2018, at the 79th General Convention, Austin, Texas. Photo: Sharon Tillman/Episcopal News Service

Years later, Johnson took her own family to the region’s annual Clearwater Festival, and fish had returned to the Hudson River.

“This is the symbol of hope that I need,” she thought. “The symbol of resurrection that God calls us to.” 

Johnson spent 20 years as an environmental consultant. Following seminary, she eventually combined her love of the environment with theology. She is rector of St. Paul’s Episcopal Church in Riverside, Connecticut, and co-chair of the Episcopal Church’s Advisory Council on the Care of Creation, which distributed $300,000 in small grants over 18 months for innovative environmental programs across the Episcopal Church.

The environmental laws enacted in the 1970s reversed a lot the damage caused by industry, however, today those laws are under attack. During this General Convention, the church is considering legislation to strengthen its stance on creation care and environmental stewardship.

-Lynette Wilson is a reporter and managing editor of Episcopal News Service.

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